- El fuego destruye la nave logística de Ratibrom en Vilagarcía, clave en el suministro rural, y obliga a desalojar viviendas cercanas.
Golpe a un centro clave para el suministro rural
La capital arousana vivió este fin de semana un nuevo episodio de gran intensidad: un incendio devoró la nave logística de Ratibrom, marca líder en control de plagas fabricada por Impex Europa. Las llamas, visibles desde varios kilómetros, obligaron a desalojar más de veinte viviendas y a cortar la N-640 durante horas.
Aunque la evolución del incendio se considera favorable y la calidad del aire se mantiene dentro de la normalidad, los trabajos de extinción continuarán varios días debido al material acumulado en el interior.
Impacto directo en explotaciones agrarias y ganaderas
La nave destruida servía como punto de distribución de rodenticidas, insecticidas y otros productos esenciales para el control de plagas en el sector agrario y ganadero.
Su pérdida temporal puede retrasar el suministro a cooperativas, almacenes agrícolas y explotaciones que dependen de estos productos para proteger cosechas, piensos y ganado. La empresa ya busca una nave alternativa para retomar la actividad “cuanto antes”.
Operativo de emergencia y control de riesgos
El dispositivo movilizó a bomberos de varios parques de la provincia, efectivos de Medio Rural, Policía Local y Nacional y Guardia Civil. La proximidad de una gasolinera y de viviendas multiplicó las precauciones.
La empresa y el Concello confirmaron que no había sustancias altamente tóxicas, aunque se produjeron pequeñas explosiones por la combustión de aerosoles y envases plásticos.
Prevención y respuesta vecinal
La Consellería de Sanidade recomendó cerrar ventanas, usar mascarillas y evitar la exposición al humo, sobre todo en personas de riesgo.
Vecinos y empresarios de la zona aportaron medios materiales y apoyo logístico. Incluso el restaurante Churrasco de Rubiáns proveyó comida al personal de emergencias durante la jornada más intensa.
Antecedente y lecciones
En 2019, otra nave de la empresa en el polígono de Trabanca-Badiña sufrió un incendio. Desde entonces, se invirtió en refuerzos de seguridad, como cubiertas sectorizadas y aislamiento con lana de roca.
El origen de este nuevo siniestro se investiga. La cubierta colapsó y quedó convertida en un amasijo de hierros, obligando a un trabajo complejo para acceder a los focos internos del fuego.


