- Unións Agrarias alerta: 400 viticultores siguen sin vender su uva y la Xunta no da respuesta. El abandono ya es visible en zonas clave de la Ribeira Sacra.
El abandono ya está aquí: Ribeira Sacra, al borde del colapso vitícola
La Ribeira Sacra, joya vitivinícola del interior gallego, encara una de sus campañas más críticas. Tras dos vendimias consecutivas sin salida comercial para cientos de viticultores, el abandono de viñas ya se hace visible en varias subzonas de la Denominación de Origen, especialmente en áreas del Miño como Espasantes, Acedre, Atán, Pombeiro o Cangas.
Unións Agrarias ha lanzado una advertencia urgente a la Xunta de Galicia: o se articulan medidas inmediatas, o la caída del sector vitícola en la Ribeira Sacra será tan dramática como difícil de revertir.
Un problema que se agrava: dos años seguidos sin comprador
En 2023, alrededor de 400 viticultores no lograron vender su uva. Algunos dejaron colgadas más de 20.000 kilos en sus fincas. En 2024, a dos meses de la vendimia, el panorama no ha cambiado: ni hay compradores suficientes ni las bodegas tienen capacidad para asumir toda la producción.
“Un año se aguanta, dos es abandono”, repiten los afectados. El sector ve cómo parcelas históricas empiezan a ser abandonadas, sin relevo generacional y sin rentabilidad.
Soluciones institucionales que no han funcionado
Unións Agrarias critica que medidas como la destilación de crisis o la cosecha en verde, propuestas por la administración autonómica y estatal, no han tenido efectos reales en la Ribeira Sacra. Los criterios establecidos dejaron fuera a la mayoría de viticultores, que trabajan pequeñas parcelas en bancales, muchas veces sin estructura empresarial.
Desde la organización agraria se reclama una reformulación inmediata de las ayudas a la producción vitícola en pendiente, teniendo en cuenta la estructura de esta DO: explotaciones minifundistas, sin cooperativas fuertes ni músculo comercial, que no pueden competir en los mismos términos que otras zonas vitícolas de mayor escala.
Viticultura heroica amenazada: mucho más que una vendimia
El riesgo no es solo económico. Lo que está en juego en Ribeira Sacra es un modelo de territorio que combina producción agraria, conservación del paisaje y desarrollo turístico sostenible. La viticultura en bancales ha moldeado este territorio durante siglos, y es clave para su candidatura a Patrimonio Mundial.
La pérdida de superficie cultivada, que ya es visible, afecta directamente a la imagen y el atractivo de la zona, y podría tener repercusiones en su protección como Bien de Interés Cultural.
¿Qué pide el sector? Medidas urgentes a corto y largo plazo
Unións Agrarias propone una batería de acciones que pasan por:
•Garantizar la recogida del 100% de la uva en la próxima campaña.
•Reformar las ayudas al cultivo en pendiente, priorizando a los pequeños productores.
•Lanzar un plan de promoción exterior y apertura de nuevos mercados para el vino de la DO.
•Favorecer el relevo generacional y la profesionalización del sector.
•Coordinar una estrategia interinstitucional para evitar la sobreproducción sin salida.
Un reto de país: evitar que la Ribeira Sacra se apague
Ribeira Sacra no puede seguir esperando. Si Galicia quiere preservar esta DO como símbolo de identidad, paisaje y dinamismo rural, debe pasar del discurso a la acción. El modelo vitícola gallego se construyó sobre el trabajo de generaciones. Hoy, ese legado está en riesgo.
No se trata solo de recoger uvas. Se trata de salvar un modelo agrario, un paisaje cultural y una economía rural viva.
Porque sin uva, no hay vendimia.
Y sin vendimia, la Ribeira Sacra se muere.


