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martes, abril 21, 2026

Un modelo forestal agotado, según Ingateco

  • El Instituto Galego de Terras Comunitarias reclama un giro radical en la política forestal y agraria de la Xunta para afrontar incendios y abandono rural.

Un modelo forestal agotado, según Ingateco

El Instituto Galego de Terras Comunitarias (Ingateco) ha levantado la voz con dureza contra la política forestal de la Xunta. La entidad exige el cese de la conselleira de Medio Rural, María José Gómez, y de su equipo directivo, a quienes responsabiliza de la “nula gestión del territorio” que, en su opinión, ha dejado a Galicia indefensa frente a los incendios.

Su presidente, Claudio Quintillán, considera imprescindible “un giro radical en la gestión forestal”, con medidas que aborden tanto la ordenación de los montes como la recuperación de la actividad agraria. Entre sus propuestas figuran la creación de un mapa de producciones con interés socioeconómico, un plan hidrológico adaptado al territorio y una mayor protección de los espacios naturales, Red Natura y Reservas de la Biosfera.

El diagnóstico de Ingateco va más allá de la crítica puntual. Asegura que el fracaso de los planes de prevención —del Infoga (1992) al actual Pladiga (2007)— demuestra que el modelo no se ha adaptado a la realidad de un rural marcado por la despoblación, el envejecimiento y el abandono de tierras.

Según Quintillán, la administración autonómica ha optado por “políticas continuistas heredadas del franquismo”, centradas en apagar fuegos más que en prevenirlos, sin reforzar servicios básicos, sin un plan claro de ordenación del territorio y sin apoyo real a propietarios y comunidades de montes.

Montes vecinales y propietarios, en la encrucijada

Los datos que maneja Ingateco son contundentes:

  • Solo el 3 % del territorio gallego está en manos públicas.
  • Un 64 % pertenece a propietarios privados.
  • El 33 % restante son montes vecinales en mano común, gestionados por unas 3.000 comunidades de montes y 1,2 millones de titulares de parcelas, de los cuales 700.000 son de monte.

(Fotos de Brais Lorenzo)

Con esta realidad fragmentada, la entidad se pregunta qué asesoramiento y servicios ofrece realmente la Xunta a quienes sostienen la propiedad y gestión del territorio.

El peso del eucalipto y el futuro incierto

Uno de los puntos más polémicos del análisis de Ingateco es el crecimiento del eucalipto, que ya ocupa “una cuarta parte de Galicia”. Según Quintillán, los Planes Forestales de la Xunta han beneficiado sobre todo a la industria pastera —con Ence como referencia—, pasando de una previsión inicial de 245.000 hectáreas para 2032 a 500.000 hectáreas en 2025.

Además, critica la falta de transparencia sobre el segundo Plan Forestal 2021-2040, dotado con 9.400 millones de euros y presentado bajo el lema “hacia la neutralidad carbónica”.

Un rural que pide voz propia

Ingateco, creado en 2020 por profesionales vinculados a la gestión pública y a los montes vecinales, defiende que es urgente abrir un debate real sobre el futuro del rural gallego. Por eso reclama la convocatoria inmediata de un Consello Forestal con participación de todos los agentes implicados, desde comunidades de montes hasta organizaciones agrarias.

“El modelo actual ya no sirve. Si no se introducen cambios de manera progresiva y con recursos adaptados al territorio, el fracaso seguirá repitiéndose”, concluye Quintillán.

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