- La producción ecológica en Galicia alcanza 118 millones y triplica su valor en una década, consolidando su peso en el sector agroalimentario.
- La producción ecológica en Galicia supera los 118 millones de euros en 2025, triplicando su valor en diez años y reforzando su papel en el rural.
La producción agroalimentaria ecológica continúa consolidándose como uno de los pilares estratégicos del rural gallego. Los últimos datos confirman una tendencia de crecimiento sostenido que no solo refuerza su peso económico, sino que evidencia un cambio estructural en el modelo productivo hacia prácticas más sostenibles y de mayor valor añadido.
La producción ecológica triplica su valor en una década
La conselleira do Medio Rural, María José Gómez, destacó en Lugo, durante la presentación de la Memoria 2025 del Consello Regulador da Agricultura Ecolóxica de Galicia (Craega), que el valor económico de esta producción certificada se ha triplicado en los últimos diez años.
En concreto, el sector alcanzó en 2025 un valor superior a los 118 millones de euros, frente a los poco más de 40 millones registrados en 2016. Esta cifra también mejora los datos de 2024, cuando se situó en torno a los 111 millones, consolidando así una evolución claramente ascendente.
Este crecimiento refleja no solo una mayor demanda de productos ecológicos, sino también una progresiva profesionalización del sector y una apuesta decidida por modelos productivos respetuosos con el medio ambiente.
Más productores, más industria y mayor superficie
El desarrollo del sector ecológico gallego no se limita al incremento del valor económico. En paralelo, se ha producido una expansión significativa en su estructura productiva.
En la última década, el número de productores aumentó en más de un 40 %, alcanzando los 1.005 operadores inscritos. Por su parte, las industrias comercializadoras crecieron un 72 %, hasta situarse en 273.
A ello se suma el incremento de la superficie certificada, que supera ya las 46.600 hectáreas, concentradas principalmente en las provincias de Lugo y Ourense. Este dato evidencia la creciente implantación territorial de la producción ecológica, especialmente en zonas con fuerte vinculación al sector primario.

Galicia y la apuesta por la sostenibilidad
El impulso de la agricultura y la ganadería ecológicas en Galicia se enmarca en una estrategia alineada con las políticas europeas, que promueven sistemas alimentarios más sostenibles y resilientes.
Actualmente, la producción ecológica forma parte de los 38 sellos de calidad diferenciada reconocidos en la comunidad. De ellos, 36 corresponden a denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas, a los que se suma el distintivo de Artesanía Alimentaria.
Este ecosistema de calidad posiciona a Galicia como un referente en la valorización de productos agroalimentarios, donde la diferenciación y la sostenibilidad juegan un papel clave en la competitividad del sector.
Apoyo institucional y promoción en mercados
El crecimiento del sector no sería posible sin el respaldo institucional. La Xunta de Galicia mantiene entre sus prioridades el fortalecimiento de las producciones de calidad diferenciada, especialmente aquellas vinculadas al modelo ecológico.
En este contexto, destaca el Plan Saborea Galicia Calidade Diferenciada, dotado con un presupuesto de 10 millones de euros en 2026, dos millones más que en el ejercicio anterior.
Este programa impulsa la promoción de productos gallegos tanto dentro como fuera de la comunidad. Entre sus acciones, se incluye el apoyo a la participación en ferias de referencia como el Salón Gourmets, así como la organización de eventos propios orientados a mejorar la visibilidad y comercialización de estas producciones.
Impacto en el rural gallego
El avance de la producción ecológica tiene un impacto directo en la dinamización del medio rural. La generación de valor añadido, la diversificación de actividades y la mejora de la rentabilidad de las explotaciones son algunos de los beneficios asociados.
Además, este modelo productivo contribuye a la fijación de población, al ofrecer oportunidades económicas sostenibles en territorios tradicionalmente dependientes del sector primario.
En provincias como Lugo y Ourense, donde se concentra gran parte de la superficie ecológica, este crecimiento se traduce en una mayor resiliencia del tejido agrario y en nuevas oportunidades para jóvenes agricultores y ganaderos.
La evolución de la producción ecológica en Galicia confirma que el sector avanza con paso firme hacia un modelo más sostenible, competitivo y orientado al mercado. El hecho de haber triplicado su valor en una década no solo refleja un incremento de la demanda, sino también una transformación profunda en la forma de producir y comercializar alimentos.
Con el respaldo institucional y una estructura productiva en expansión, la agricultura ecológica gallega se posiciona como un motor clave para el futuro del rural, combinando rentabilidad económica, respeto ambiental y diferenciación en los mercados.


