9 C
Galicia
jueves, abril 16, 2026

Gallinas libres: fin del confinamiento por gripe aviar

Gallinas libres: fin del confinamiento por gripe aviar

  • España levanta el confinamiento de aves tras 15 meses por gripe aviar, permitiendo la salida de gallinas en zonas de riesgo y vigilancia.
  • El Ministerio de Agricultura levanta el confinamiento de aves tras la crisis de gripe aviar. Galicia recupera la cría en libertad en 40 municipios afectados.

Tras más de un año de restricciones sin precedentes, el sector avícola español respira aliviado. El Ministerio de Agricultura ha levantado finalmente la orden de confinamiento que obligaba a mantener encerradas a las aves de corral en zonas consideradas de especial riesgo y vigilancia por gripe aviar. La medida, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE), pone fin a quince meses de limitaciones que han marcado el día a día de miles de explotaciones, especialmente en comunidades como Galicia.

Fin a una medida excepcional

La decisión del Ministerio pone punto final a una estrategia preventiva que se activó en enero de 2025 ante la amenaza de la gripe aviar, una enfermedad altamente contagiosa entre aves. Desde entonces, las explotaciones situadas en Zonas de Especial Riesgo (ZER) y Zonas de Especial Vigilancia (ZEV) se vieron obligadas a mantener a sus animales bajo techo para evitar el contacto con aves silvestres, principales vectores del virus.

En total, la restricción afectó a 1.201 municipios en toda España, incluyendo 40 en Galicia. La flexibilización llega tras constatar una mejora en la situación epidemiológica y una menor circulación del virus, lo que permite recuperar progresivamente los sistemas de cría al aire libre.

Impacto de la gripe aviar en España

El contexto que motivó estas medidas fue especialmente complejo. Durante el último año, España registró uno de los episodios más intensos de gripe aviar de su historia reciente. El brote comenzó en julio con un caso detectado en una explotación de Badajoz y, en pocos meses, se extendió hasta contabilizar 15 focos en explotaciones ganaderas.

Las consecuencias fueron significativas: el sacrificio de aproximadamente 2,9 millones de aves, entre gallinas, pavos y otras especies, además de importantes pérdidas económicas para el sector. Ante este escenario, el Gobierno optó por reforzar las medidas de bioseguridad, incluyendo el confinamiento obligatorio decretado el 13 de noviembre de 2025.

Galicia: una de las comunidades más afectadas

1.- Municipios en zonas de especial vigilancia

En Galicia, las restricciones afectaron a 29 municipios incluidos en Zonas de Especial Vigilancia. Entre ellos destacan localidades de A Coruña como Cariño, Ortigueira, Ribeira o Vimianzo; de Lugo como Ribadeo y Trabada; de Ourense como Xinzo de Limia o Sandiás; y numerosos municipios de Pontevedra, como A Guarda, Tui o Vilagarcía de Arousa.

2.- Municipios en zonas de especial riesgo

Por su parte, once municipios gallegos fueron clasificados como Zonas de Especial Riesgo, donde las restricciones se aplicaban con mayor intensidad y desde una fecha anterior. Es el caso de Cambados, O Grove o Sanxenxo en Pontevedra; Ordes, Tordoia y Cerceda en A Coruña; y Xove en Lugo.

En estas áreas, los productores han tenido que adaptar sus sistemas productivos, especialmente aquellos que basan su valor añadido en la cría en libertad, como ocurre con el huevo campero o ecológico.

Consecuencias para el sector avícola

El confinamiento prolongado ha tenido un impacto directo en la rentabilidad y en la organización de las explotaciones. Muchas granjas tuvieron que asumir costes adicionales derivados de la adaptación de instalaciones, el aumento del consumo de pienso y la pérdida de certificaciones ligadas a la producción al aire libre.

Además, la imposibilidad de permitir el acceso al exterior afectó a la comercialización de productos diferenciados, especialmente en mercados donde el bienestar animal y los sistemas extensivos son factores clave de compra.

No obstante, el sector ha demostrado una notable capacidad de adaptación, manteniendo el suministro y reforzando las medidas de bioseguridad para minimizar riesgos.

Recuperación progresiva y vigilancia activa

El levantamiento del confinamiento no implica el fin de la vigilancia. Las autoridades insisten en la necesidad de mantener protocolos estrictos de bioseguridad en las explotaciones, incluyendo el control de accesos, la limpieza de instalaciones y la vigilancia sanitaria de las aves.

Asimismo, el sector deberá continuar atento a la evolución de la enfermedad, especialmente en periodos de migración de aves silvestres, cuando el riesgo de introducción del virus aumenta.

Un respiro para el medio rural

La liberación de las gallinas supone también un impulso para el medio rural, donde la avicultura juega un papel relevante en la diversificación económica y en la fijación de población. En regiones como Galicia, donde predominan las explotaciones familiares y de pequeño tamaño, la vuelta a la normalidad productiva es clave para recuperar la estabilidad.

Además, la reactivación de la producción al aire libre refuerza el posicionamiento de productos de calidad diferenciada, cada vez más valorados por los consumidores.

El fin del confinamiento de las aves marca un punto de inflexión para el sector avícola español. Tras meses de incertidumbre y adaptación, las explotaciones recuperan una parte esencial de su modelo productivo. Sin embargo, la experiencia reciente subraya la importancia de la prevención y la bioseguridad como pilares fundamentales para garantizar la sostenibilidad del sector frente a futuras amenazas sanitarias.

Artículos relacionados

ÚLTIMOS ARTÍCULOS