- Galicia autoriza por primera vez repoblaciones con pino francés tras ensayos que demuestran hasta un 46% más de producción maderera.
- La Xunta autoriza el uso de semillas de pino francés en Galicia tras un ensayo de 20 años que confirma mayores rendimientos, más resistencia y mejor adaptación forestal.
Una decisión histórica para el monte gallego
El pino vuelve a situarse en el centro del debate forestal en Galicia. La Consellería do Medio Rural ha autorizado por primera vez la repoblación con variedades de pino procedentes de Francia, concretamente de la región de Las Landas, con el objetivo de incrementar la productividad y reforzar la resiliencia de las masas forestales del interior gallego.
La medida supone un cambio relevante en la política forestal autonómica, tradicionalmente restrictiva en cuanto al origen del material vegetal, y llega respaldada por un ensayo científico de largo recorrido que avala su viabilidad productiva y ambiental.
El pino, una especie clave que busca recuperar terreno
El Pinus pinaster es una de las especies con mayor potencial de producción maderera en Galicia. Sin embargo, su desarrollo se ha visto condicionado en las últimas décadas por varios factores:
• la expansión del eucalipto,
• la volatilidad de los precios de la madera,
• y la incidencia de plagas y enfermedades, como la banda marrón.
Frente a este escenario, la Xunta busca reforzar el papel del pino como alternativa forestal rentable y sostenible, especialmente en zonas del interior donde el crecimiento del eucalipto es más limitado.
Un ensayo de 20 años que cambia las reglas del juego
La decisión se apoya en los resultados de un ensayo iniciado hace dos décadas, desarrollado por la Misión Biológica de Galicia (CSIC), en colaboración con el grupo Tragsa y la Dirección Xeral de Ordenación e Planificación Forestal.
Datos clave del estudio
• 20 años de seguimiento
• 7 parcelas experimentales
• 8.000 árboles plantados
• 25 procedencias genéticas distintas
Las parcelas se distribuyeron en concellos de Lugo (O Saviñao, A Fonsagrada, Castro de Rei) y Ourense (Xermeade, Parderrubias, Avión y Laza), representativos de diferentes condiciones edafoclimáticas del interior gallego.

Resultados: hasta un 46% más de madera
Los datos son concluyentes. En suelos de buena calidad, las variedades procedentes de Las Landas (Francia) y las del huerto semillero de Sergude (A Coruña) mostraron un comportamiento claramente superior:
• Pino francés (Las Landas): +46% de volumen de madera
• Semillas de Sergude: +18% de incremento
En zonas como O Saviñao, se alcanzaron volúmenes con corteza de entre 451 y 561 m³ por hectárea, cifras muy por encima de las habituales en plantaciones tradicionales.
En suelos más pobres, algunas procedencias mediterráneas mostraron resultados similares, pero las diferencias no justifican su recomendación para Galicia.
Más productividad… y más resistencia
Desde la Consellería do Medio Rural destacan que esta apertura no responde solo a criterios productivos. El uso de semillas foráneas permite también:
• Ampliar la base genética del pino en Galicia
• Mejorar la resistencia frente a plagas y enfermedades
• Reducir riesgos asociados a la uniformidad genética
“Es la primera vez que se autorizan estas repoblaciones”, confirman fuentes del departamento que dirige María José Gómez, subrayando el carácter excepcional y controlado de la medida.
¿De dónde procederán las semillas autorizadas?
La resolución permite el uso de semillas de:
• Cuatro zonas concretas de Las Landas (Francia)
• Huerto semillero de Sergude (A Coruña)
Estas semillas ya se han replicado en viveros gallegos como Gomesende, Cedeira y Monfero, garantizando trazabilidad y control fitosanitario.
Galicia y el futuro del monte productivo
Este paso se enmarca en un contexto de revisión del modelo forestal gallego, marcado por la moratoria del eucalipto, la búsqueda de mayor valor añadido de la madera y la necesidad de montes más resilientes al cambio climático.
Para propietarios forestales y gestores, la autorización del pino francés abre nuevas oportunidades productivas, especialmente en el interior de Galicia, donde el pino puede recuperar protagonismo como cultivo forestal estratégico.
Ciencia, productividad y decisión política
La autorización de repoblaciones con pino francés marca un antes y un después en la gestión forestal gallega. Respaldada por dos décadas de investigación, la medida combina criterio científico, rentabilidad económica y adaptación al territorio, ofreciendo una alternativa sólida para el futuro del monte.
El reto ahora será trasladar estos resultados al terreno productivo, manteniendo el equilibrio entre productividad, sostenibilidad y biodiversidad.


