Incendios forestales: el riesgo vuelve con el buen tiempo

  • El buen tiempo adelanta el riesgo de incendios en Galicia mientras crece la preocupación por fuegos provocados y su impacto en el medio rural.
  • El inicio del buen tiempo reactiva el riesgo de incendios en Galicia y España. El sector rural alerta del impacto económico y de la intencionalidad detrás de muchos fuegos.

Incendios forestales: el riesgo vuelve con el buen tiempo

La llegada del buen tiempo vuelve a encender las alarmas en el medio rural. Con las primeras jornadas de sol y temperaturas más altas, Galicia y otras zonas de España comienzan a registrar los primeros incendios forestales, muchos de ellos con indicios de intencionalidad, lo que preocupa especialmente al sector agrario y ganadero.

En los últimos días ya se han producido varios incendios en Galicia, como los registrados en Ponteareas y Carballo, que han afectado a unas 750 hectáreas y obligaron incluso a desalojos preventivos de viviendas. Las autoridades investigan su origen y no descartan que algunos hayan sido provocados.

Este escenario, que se repite cada año con la llegada de la primavera, vuelve a poner sobre la mesa una problemática estructural que afecta directamente al medio rural, a la actividad agraria y al futuro del territorio.

Galicia, en el epicentro del riesgo

Galicia vuelve a situarse como una de las zonas más sensibles a los incendios forestales. La comunidad cuenta con una gran superficie forestal y una orografía compleja que, unida al abandono del territorio, incrementa el riesgo de fuego.

Los expertos señalan además que una parte importante de los incendios tiene origen humano. Según datos de la Xunta, entre el 60% y el 70% de los incendios forestales son provocados, porcentaje que puede alcanzar el 80% en condiciones favorables para la propagación del fuego.

Las causas son diversas:

  • Conflictos vecinales
  • Intereses económicos
  • Quemas agrícolas mal controladas
  • Negligencias

Pero también existen sospechas recurrentes en el medio rural sobre incendios provocados por intereses vinculados a la actividad forestal o a la contratación de servicios y maquinaria.

El impacto directo en el sector agrario y ganadero

Los incendios forestales afectan de forma directa al sector agrario y ganadero. Cada año, miles de hectáreas de pastos y superficies agrícolas se ven afectadas por el fuego, provocando importantes pérdidas económicas.

En 2025, el fuego arrasó más de 354.000 hectáreas en España, convirtiéndose en uno de los peores años de las últimas décadas.

Para el sector ganadero, las consecuencias son especialmente graves:

  • Pérdida de pastos
  • Destrucción de infraestructuras
  • Evacuación de explotaciones
  • Estrés en los animales
  • Costes adicionales de alimentación

Además, los incendios aceleran el abandono del medio rural, generando un círculo vicioso que aumenta el riesgo de nuevos fuegos.

El buen tiempo adelanta la campaña de incendios

Las primeras jornadas de primavera con temperaturas elevadas ya están generando preocupación entre los profesionales del sector. El cambio climático y la acumulación de biomasa tras los meses húmedos incrementan el riesgo de incendios tempranos.

Además, la simultaneidad de focos vuelve a ser uno de los factores más preocupantes para los servicios de extinción, especialmente en Galicia, donde cada año se registran múltiples incendios en pocas horas.

Este fenómeno obliga a movilizar más medios y aumenta el riesgo de grandes incendios forestales.

La prevención, clave para el medio rural

Las administraciones han reforzado los dispositivos de prevención y extinción de incendios. En Galicia, el Plan de prevención 2026 incluye nuevas brigadas, más cámaras de vigilancia y refuerzo del personal para la campaña de alto riesgo.

Sin embargo, el sector rural insiste en que la prevención pasa también por:

  • Mantener actividad agraria
  • Ganadería extensiva
  • Limpieza del monte
  • Gestión forestal sostenible

La actividad agroganadera sigue siendo una de las mejores herramientas para reducir el riesgo de incendios, al mantener el territorio activo y disminuir la acumulación de combustible vegetal.

Preocupación en el medio rural

La preocupación crece entre agricultores y ganaderos ante el inicio de una nueva temporada de incendios. El recuerdo de campañas anteriores, con importantes daños económicos y medioambientales, sigue muy presente.

Además, el sector alerta de que los incendios provocados generan una gran frustración en el medio rural, donde cada año se repiten situaciones similares sin que se logre erradicar el problema.

Un problema estructural del territorio

Los incendios forestales no son solo un problema ambiental, sino también económico y social. La despoblación rural, el abandono del monte y la falta de gestión forestal aumentan el riesgo cada año.

El medio rural insiste en la necesidad de apostar por políticas que mantengan la actividad agraria y forestal, como herramienta clave para prevenir incendios y garantizar el futuro del territorio.

El campo vuelve a mirar al cielo

Con la llegada del buen tiempo, el medio rural vuelve a mirar al cielo con preocupación. Los primeros incendios del año y los indicios de intencionalidad reactivan una problemática que cada primavera vuelve a repetirse.

Galicia, una vez más, se sitúa en el epicentro de este desafío, que afecta directamente al sector agrario, ganadero y forestal.

La prevención, la actividad en el territorio y la implicación de todos los actores serán claves para evitar que el verano vuelva a estar marcado por el fuego.

 

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