- Primer viñedo de A Mariña
- La finca A Azoreira, en O Valadouro, impulsa uno de los proyectos vitivinícolas más ambiciosos de A Mariña. Más de tres hectáreas de albariño y godello aspiran a abrir una nueva vía de desarrollo para el rural lucense.
El viñedo que quiere poner A Mariña en el mapa del vino
Cuando se habla de vino gallego, la mayoría de las miradas se dirigen hacia las Rías Baixas, O Ribeiro, Ribeira Sacra, Valdeorras o Monterrei. Sin embargo, en una comarca tradicionalmente vinculada a la ganadería, al monte y a la actividad forestal, un proyecto pionero pretende demostrar que el futuro del rural también puede escribirse entre viñas.
En Vilacampa, en el municipio lucense de O Valadouro, la finca A Azoreira se ha convertido en el escenario de una apuesta singular: la creación de uno de los primeros grandes viñedos de A Mariña. Detrás de esta iniciativa se encuentra Antonio Seijas Orol, un emprendedor mariñano que, tras desarrollar una exitosa trayectoria empresarial en Mallorca, ha decidido regresar a sus raíces para impulsar un proyecto vitivinícola que busca abrir nuevas oportunidades para el territorio.
De O Valadouro a Mallorca y vuelta a casa
La historia de Antonio Seijas es la de muchos gallegos que tuvieron que buscar oportunidades lejos de su tierra. Nacido en O Valadouro en 1949, emigró a Mallorca siendo muy joven. Allí inició una larga carrera profesional en el sector hostelero que le llevó desde sus primeros empleos hasta la dirección de uno de los mayores hoteles de la isla.
Posteriormente adquirió el Hotel Cristóbal Colón, con más de 330 plazas hoteleras, consolidando una trayectoria empresarial que culminó con su venta en 2017.
Lejos de retirarse completamente, Seijas decidió dedicar parte de su tiempo a una de sus grandes pasiones: el vino y su tierra natal.
No en vano, es uno de los impulsores de la Fiesta del Albariño de Palma de Mallorca, considerada la más antigua y relevante de las que se celebran fuera de Galicia.
Una finca con potencial para la viticultura
La idea de plantar viñedo en O Valadouro surgió tras numerosas conversaciones con profesionales del sector. Entre ellos destaca el enólogo e ingeniero agroalimentario Carlos Blanco, fundador de Adegas do Rexurdir y profundo conocedor de la viticultura gallega.
Fue precisamente él quien identificó las condiciones favorables de la finca A Azoreira para desarrollar un proyecto basado en variedades blancas de calidad.
Los trabajos comenzaron en 2019 con el saneamiento de los terrenos, los análisis agronómicos y la preparación de las parcelas.
Hoy, la finca cuenta con más de tres hectáreas plantadas de albariño y godello, dos variedades que han demostrado una gran adaptación a diferentes zonas de Galicia y que podrían encontrar en A Mariña un nuevo territorio de expresión.

Albariño y godello entre montañas
Uno de los aspectos más llamativos del proyecto es su ubicación.
La plantación se encuentra en una zona elevada, rodeada de montañas y protegida de las heladas más severas. Según explica el propio promotor, las condiciones microclimáticas son especialmente favorables gracias a la protección natural del terreno.
La evolución climática registrada en las últimas décadas también ha contribuido a ampliar las posibilidades productivas de determinadas zonas del interior de A Mariña, donde hasta hace pocos años la viticultura comercial parecía una actividad difícil de imaginar.
Este contexto abre interesantes perspectivas para la diversificación agraria y la puesta en valor de terrenos actualmente infrautilizados.
Mucho más que una producción de vino
El proyecto de la finca A Azoreira trasciende la mera producción vitivinícola.
Además de generar actividad económica, contribuye a la gestión activa del territorio, al mantenimiento del paisaje y a la reducción del riesgo de incendios forestales mediante el aprovechamiento productivo de parcelas que anteriormente permanecían sin uso.
La reciente visita de la conselleira do Medio Rural, María José Gómez, sirvió para poner en valor este tipo de iniciativas, que reflejan las oportunidades existentes para desarrollar actividades agrarias innovadoras en zonas que tradicionalmente no han estado asociadas a determinados cultivos.
Objetivo: alcanzar las 20.000 botellas
La primera vendimia está prevista para finales del próximo mes de septiembre.
Las previsiones iniciales apuntan a una producción moderada, propia de una plantación joven. Sin embargo, Antonio Seijas confía en que el viñedo alcance progresivamente todo su potencial.
El objetivo a medio plazo pasa por situar la producción anual entre las 15.000 y las 20.000 botellas, una cifra significativa para una comarca sin tradición vitivinícola consolidada.
Además, el promotor ya trabaja en la ampliación de la superficie cultivada mediante la adquisición de nuevas parcelas colindantes.
Una oportunidad para diversificar el rural gallego
El caso de A Azoreira ejemplifica una tendencia cada vez más visible en Galicia: la búsqueda de nuevas actividades complementarias capaces de generar valor añadido en el medio rural.
La diversificación productiva se ha convertido en una herramienta clave para fijar población, crear empleo y aprovechar recursos que durante años permanecieron infrautilizados.
Aunque todavía es pronto para conocer el recorrido comercial de este vino, el proyecto ya ha logrado algo importante: abrir el debate sobre las posibilidades de la viticultura en una comarca donde hasta ahora apenas existían referencias de este tipo.
Si las expectativas se cumplen, A Mariña podría incorporar en los próximos años una nueva actividad económica vinculada al sector agroalimentario, sumando valor a un territorio que sigue demostrando su capacidad para reinventarse sin perder sus raíces.


