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sábado, abril 25, 2026

Alerta agraria: la plaga de la Vespa velutina gana terreno en Galicia pese al plan de choque

  • Más de 6.300 avisos en octubre en Galicia ponen de manifiesto que la plaga de la Vespa velutina y su impacto agrario-ganadero resiste pese a la retirada de 19.000 nidos este año.

Un otoño que se convierte en primavera de la plaga

En octubre se registraron más de 6.300 avisos por presencia de la avispa asiática en Galicia, convirtiéndose ese mes en el segundo más activo del año (tras agosto) para la plaga. Aunque la temporada alta para esta especie normalmente corresponde al verano, el desplazamiento de su ciclo biológico hacia el otoño está disparando las alarmas en el mundo rural.

La explicación apunta a condiciones climáticas cada vez más favorables: otoños cálidos, lluvias escasas y temperaturas que permiten a las reinas sobrevivir el invierno y comenzar antes su ciclo reproductivo. Todo ello complica la gestión de la plaga en actividades agrarias, apícolas y ganaderas.

Impacto en el sector agrario y ganadero

Para el agricultor, el ganadero y el apicultor gallego, la presencia de la avispa asiática no es un problema secundario:

• Depreda abejas – columna vertebral de la polinización de frutales y huertos – y reduce la producción de miel, elemento clave en algunas economías locales.

• Acelera daños en fruticultura, ya que esta avispa también se alimenta de frutas maduras o de árboles de fruto en descomposición, lo que afecta al rendimiento.

• Genera riesgos para quienes trabajan al aire libre, desde el desbroce de fincas hasta la recogida de forrajes o la limpieza de espacios peri-agrícolas, al aumentar los ataques de enjambres ocultos.

• Implica un coste indirecto en prevención, retirada de nidos, trampeo e indemnización ante daños de colmenares, lo que incrementa la carga para las explotaciones pequeñas.

Se estima que en Galicia, en los últimos cinco años, se han gestionado cerca de 191.000 avisos de nidos, lo que sitúa la media en unos 42.500 avisos al año.   El hecho de que la plaga genere tantos impactos refuerza la necesidad de que el sector rural —agrícola, ganadero, forestal— esté plenamente integrado en las estrategias de control y no la vea como un asunto ajeno.

Estrategia de control en Galicia: ¿suficiente?

La Empresa Pública Seaga, junto con la Xunta de Galicia y los ayuntamientos, mantiene desde 2020 un plan centralizado de vigilancia y control de la avispa asiática. Hasta la fecha:

• Más de 18.700 nidos retirados o neutralizados en 2024 en Galicia.  

• En 2025, se han colocado ya más de 11.000 trampas y capturado más de 40.000 reinas en un solo semestre.  

• El plan prevé que en 2025 los 313 concellos gallegos se adhieran al programa, cubriendo la totalidad del territorio.  

Sin embargo, los agricultores y apicultores alertan de que estas medidas —aunque necesarias —no bastan para plantear una solución estructural. La queja recurrente es que la plaga adelanta su ciclo, actúa en otoño e invierno, y que los nidos esconden su ubicación (en árboles, tejados o bajo tierra) dificultando su localización. La aparición de ataques mortales en octubre ratifica la alerta del gremio.  

Clima, biología de la plaga y el nuevo calendario

La biología de la Vespa velutina se adapta a las nuevas condiciones del clima atlántico-gallego:

• Las reinas que deberían hibernar emergen antes gracias a inviernos suaves y primaveras tardías.

• La construcción de nidos primarios y secundarios se prolonga en el tiempo, lo que extiende la ventana de peligro desde el verano hasta bien entrado el otoño.

• Estudios recientes señalan que Galicia podría estar en torno a los 28.000 nidos identificados al año en periodos anteriores.  

Para el mundo agrario, esto implica que la alerta no caduca el 30 de septiembre. Las faenas de otoño-invierno (recogida de forrajes, desbroces, poda, cavado, etc.) deben incorporar protocolos de vigilancia frente a la velutina.

Qué debe tener en cuenta el profesional del rural

1. Vigilancia temprana: aunque oficial el pico de actividad suele situarse en verano, cada vez es más frecuente en octubre-noviembre.

2. Integración de protocolos en el trabajo diario: limpieza de lindes, revisión de líneas de bosque próximas a explotaciones, trampas propias, comunicación rápida al 012 o al servicio municipal.

3. Alianza sectorial: apicultores, agricultores, ganaderos y técnicos forestales deben trabajar de forma conjunta para identificar zonas de alto riesgo y compartir información sobre nidos, trampas y movimiento de reinas.

4. Formación y sensibilización: los operarios agrícolas, ganaderos y forestales requieren formación específica sobre cómo actuar ante un nido oculto, ejecución de trabajos al aire libre y primeros auxilios en caso de ataque.

5. Presupuesto y planificación: la retirada de nidos, el trampeo y la vigilancia implican costes que deben contemplarse en el presupuesto de la explotación, bien sea colmena, huerta, frutal o ganadería.

Mirando al futuro: de la emergencia a la prevención

El desafío que plantea la Vespa velutina para el mundo rural gallego deja claro que ya no se trata únicamente de gestionar una plaga, sino de modificar hábitos, estructuras de vigilancia, protocolos de producción y cultura de explotación. Las campañas de trampeo y retirada de nidos son un primer paso, pero el elemento diferencial vendrá de lograr que el profesional agrario incorpore esta dimensión invasora como parte normal de su entorno productivo.

En definitiva, para que el trabajo rural recupere seguridad, rentabilidad y sostenibilidad, la lucha contra la velutina debe dejar de verse como “una molestia extra” y pasar a integrarse como variable estratégica de producción. Porque cuando la plaga arrasa colmenas, afecta frutos o pone en riesgo al operario, no es solo un problema de biodiversidad: es un problema agrario de primer nivel.

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