- Caixa Rural Galega financia nueva vivienda pública y refuerza la lucha contra el abandono rural facilitando hogares asequibles en municipios agrarios.
Un impulso financiero con impacto directo en el territorio
La disponibilidad de vivienda accesible es uno de los grandes cuellos de botella del rural gallego. En muchas comarcas ganaderas, disponer de una casa asequible marca la diferencia entre quedarse, volver o marcharse. Con esa realidad sobre la mesa, Caixa Rural Galega y la Xunta de Galicia han cerrado un convenio de cuatro años destinado a financiar la promoción y construcción de vivienda protegida de titularidad pública.
El acuerdo permitirá articular préstamos para nuevas promociones y subrogaciones a favor de las familias adjudicatarias, asegurando en todo momento la protección permanente de los inmuebles. La medida se integra en un objetivo ambicioso: duplicar el parque público residencial hasta las 4.000 viviendas durante la legislatura, con cerca de 3.000 ya en marcha en distintas fases.
Un factor clave para el futuro del rural agrario
Aunque a menudo se habla de vivienda en clave urbana, su impacto en el campo es determinante. En regiones lecheras, zonas de montaña o áreas con explotaciones familiares, la falta de vivienda disponible limita el relevo generacional y frena la llegada de nuevos pobladores o trabajadores vinculados al sector primario.
El acceso a una vivienda digna y asequible:
• Facilita la incorporación de jóvenes ganaderos.
• Atrae mano de obra cualificada para explotaciones o cooperativas.
• Contribuye a frenar el abandono de aldeas y parroquias.
• Mejora la cohesión territorial en zonas con despoblación crónica.
En este contexto, la colaboración entre una entidad financiera cooperativa y la administración pública supone una herramienta real para fijar población donde más falta hace.

Líneas de financiación y actores implicados
El convenio contempla financiación específica para proyectos desarrollados por:
• Vipugal (Sociedad de Vivienda Pública de Galicia)
• IGVS (Instituto Gallego de Vivienda y Suelo)
Estas entidades canalizan la creación de vivienda pública tanto en áreas urbanas como en municipios donde la demanda proviene de trabajadores del sector agroganadero, familias vinculadas a explotaciones o personas que desean asentarse en el rural.
Para Caixa Rural Galega, cuya presencia en municipios rurales es notable, el acuerdo encaja con su modelo cooperativo y su vocación de servicio al territorio.
Una entidad con raíces en el campo
Durante más de medio siglo, Caixa Rural Galega ha mantenido un perfil muy ligado al rural y a las necesidades del sector agrario y ganadero. Con una red de oficinas distribuida por toda Galicia y un modelo de banca de proximidad, su estrategia pasa por:
• Reinvertir en la economía local
• Ofrecer soluciones financieras adaptadas a explotaciones, familias y autónomos
• Apostar por la digitalización sin perder el trato cercano
• Impulsar proyectos sociales y de cohesión territorial
Su director general, Jesús Antonio Méndez Álvarez-Cedrón, resume la filosofía que sostiene esta alianza:
“Apoyar iniciativas que mejoren la calidad de vida y refuercen la cohesión territorial forma parte de nuestra esencia. Este acuerdo nos permite seguir construyendo un futuro sostenible y accesible para todos”.
Un paso más en la lucha contra la despoblación
La vivienda pública es una pieza imprescindible para revitalizar el rural. Con esta colaboración, Caixa Rural Galega se posiciona como agente activo en la creación de oportunidades, no solo económicas, sino sociales y demográficas.
Para miles de familias, y especialmente para quienes trabajan en el campo, el acceso a una vivienda digna puede ser el primer paso para una vida estable en Galicia. Y ese, precisamente, es el corazón del acuerdo: convertir el derecho a un hogar en la base para sostener el futuro del rural.


