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«Sería un orgullo ver la unificación del Control Lechero en Galicia»
Manuel Antelo Vilariño | Presidente de AFRICOR Coruña

junio 4, 2018
Ganadero de profesión y de vocación, Manuel Antelo Vilariño —Santa Comba, A Coruña, 1967— acaba de cumplir un año y medio al frente de la Asociación Frisona de Control de Rendimientos —AFRICOR— de A Coruña. Además de gestionar su explotación, lleva décadas formando parte del núcleo de decisión de diferentes asociaciones y cooperativas del sector, entre ellas AFRIGA, por lo que atesora un amplio conocimiento de todo lo que rodea a la producción y comercialización de la leche. Merece la pena escuchar no solo lo que nos transmite de su experiencia, sino también su visión del futuro y especialmente las propuestas que expone.

Fotos: Jose Santiso


Manuel nos recibe en el porche de su casa, desde el que podemos ver a la mayor parte de la cabaña de vacas frisonas que gestiona conjuntamente con su esposa e hija en la SAT Perilla de Alón —Santa Comba—. Ya desde el saludo inicial comienza a hablar de forma apasionada del ensilado que realiza en esos días, y de cómo se prepara para la campaña del maíz. Se nota que está acostumbrado a exponer en público y con énfasis todo lo que sabe y a lo que aspira.

Empecemos por lo que hoy representa: ¿qué le llevó a la presidencia de AFRICOR Coruña?

Llevo un año y medio en el cargo y aún hay cosas que estoy ajustando, pero no es sorprendente que hoy presida AFRICOR. Primero formaba parte de la directiva de AFRIGA y, cuando se creó AFRICOR Coruña, se buscaban delegados que representasen a las comarcas productoras. Ahí empecé y hasta hoy. También estuve en la directiva de CONAFE, pero no fue una buena experiencia. En aquella época dentro de FEFRIGA —Federación Frisona Gallega— no había la unidad que hubiera sido deseable, y eso se acababa percibiendo a nivel estatal. Finalmente accedí a la presidencia en parte porque me lo pidieron en la junta directiva, y en parte porque tenía en mente acabar con pequeños desencuentros entre los AFRICOR de cada provincia que nos restaban efectividad. En ese sentido ha habido avances en el seno de FEFRIGA, porque reina el compañerismo y todos somos conscientes de estar en el mismo barco. Como siempre que hay un cambio, se producen pequeños roces inevitables, pero ya están superados y la sintonía es total.

¿Qué proyectos contempla para su mandato?

En mi opinión, creo que sería necesario fusionar los AFRICOR gallegos en uno solo, pero sí apuesto por un único centro de control de rendimientos. No olvidemos que el reglamento y las pautas de trabajo que nos rigen son iguales para todos, y que hoy disponemos de herramientas —esencialmente Internet — que no existían cuando se crearon los AFRICOR. Además, por desgracia, ya no hay las 80.000 explotaciones que había entonces en Galicia. Hoy somos poco más de 8.000. Igual que dimos el paso de lo comarcal a lo provincial, creo que ha llegado el momento de darlo de lo provincial a lo autonómico. Y no olvidemos que los controladores y el personal administrativo seguirían siendo necesarios. Es cuestión de dialogar y aportar entre todos, pero para mi sería un orgullo llegar a ver esa unificación del trabajo y ese centro de control único. Al fin y al cabo existe el Centro Galego de Control Leiteiro —CEGACOL—, que ya recopila todos los datos de Galicia, y es FEFRIGA quien gestiona el libro genealógico. Siempre resulta más sencillo que sea una única dirección, y no cuatro, la que tome las decisiones estratégicas.

Revista AFRIGA — Control Lechero — Manuel Antelo, AFRICOR Coruña

Con respecto a las tecnologías, ¿cree que ponen en peligro la pervivencia de la figura del controlador lácteo?

Es algo que siempre nos planteamos, no tengo miedo a las nuevas tecnologías y soy partidario de su implantación. Una granja informatizada tiene los medios para ser más eficiente, pero siempre hay cuestiones que escapan a la capacidad de las máquinas y que deben recaer en el factor humano. Por ejemplo, hay parámetros como la facilidad con que se haya producido el parto o todas las patologías que sufre un animal, que solo el controlador, con su trabajo presencial, puede recoger y registrar. Los robots u otros equipos pueden convivir perfectamente con los controladores, pero lo que verdaderamente importa es que sepamos aprovechar y utilizar la información que ambos nos proporcionan. Debemos tener en cuenta que, lamentablemente, la mayoría de granjas de nuestra asociación aún están muy lejos del nivel de informatización al que ya se puede llegar. También debo decir que, en las asambleas de AFRICOR, una de las cosas que se nos pide es que se pueda sacar más partido al trabajo de los controladores, y cabe destacar que el hecho de la aparición de la genómica ha supuesto un cambio radical en todo lo que tiene que ver con la selección de la mejora genética.

Últimamente ha habido algunas muestras puntuales de descontento por parte de los ganaderos hacia el trabajo del Laboratorio Interprofesional Gallego de Análisis de la Leche —LIGAL —, ¿cuál es su valoración al respecto?

Sinceramente creo que, en algunas ocasiones, se ofrecen al ganadero informaciones que no demanda, y en otras no se recoge la que realmente hace falta. En estas semanas estamos negociando con el LIGAL para que se nos dé acceso a parte de las analíticas que realiza y de los parámetros que mide, que hasta ahora no se nos facilitaban. Obviamente es una negociación en la que existe un componente económico y en la que ambas partes tenemos nuestros intereses, pero creo que se podrá solucionar. Somos los AFRICOR quienes mayor volumen de muestras aportamos al LIGAL.

En ocasiones se ofrecen al ganadero informaciones que ni pide ni necesita, y en otras no se recoge la que realmente hace falta.

La recría es uno de los apartados sobre los que más se habla y escribe en los últimos tiempos, ¿cree que se está trabajando de forma correcta?

Desde AFRICOR estamos creando un programa para incentivar la compraventa de recría gallega, porque en FEFRIGA tenemos datos que indican que aún se está importando mucha vaca de fuera. Esto es algo que hay que revertir, porque creemos que la cabaña gallega ofrece hoy día una calidad mucho mayor que la de cualquier país de Europa. Nos falta cultura de comercialización de recría, pero la importación conlleva un riesgo sanitario porque nos consta que está entrando ganado que pasa unos controles de dudosa fiabilidad. La compraventa está en manos de tratantes y de importadores que ofrecen buenos precios y facilidades de pago, y eso va en detrimento de la calidad de los animales. Probablemente debamos hacer un trabajo de concienciación para que nuestras granjas apuesten por lo de aquí. Hoy pueden sobrarme novillas a mí y mañana a otro ganadero, y no es que estemos vendiendo nada malo como sucedía hace tiempo, cuando solo se vendía lo que no valía para las granjas. Actualmente las novillas que se ofrecen son de alta calidad, pero simplemente no tienen sitio en la explotación. Puede que haya que crear un canal de comercialización específico para la recría y la venta de novillas, porque hasta ahora se ciñe a las subastas y éstas son de poca dimensión.


—ARTÍCULO COMPLETO DISPONIBLE EN AFRIGA #135—

En la entrevista completa también recogemos el punto de vista de Manuel Antelo Vilariño sobre las subastas, el trabajo de las AFRICOR en la mejora genética, el futuro de las explotaciones, la reforma de la PAC y la idea de crear un gran grupo lácteo gallego.


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