Volver arriba

«En pocos años solo operarán en Galicia dos grandes grupos: Lactalis y Lactogal»
Jesús Lence Ferreiro | Leche Río

junio 4, 2018
Jesús Lence Ferreiro —Castroverde, 1940— se define ante todo como empresario. Entró en la industria lechera casi por casualidad hace medio siglo y mantiene hoy el mayor grupo lácteo de capital gallego, Leche Río. Acostumbrado a decir lo que piensa, habla en esta entrevista de la situación del sector y augura que la industria del envasado y la transformación continuará en el camino de la concentración empresarial iniciado hace años.

Texto y foto: Camilo Friol
campogalego.com

Esta entrevista es un extracto de la original, realizada por Camilo Friol y publicada en Campo Galego, un medio digital que aborda la actualidad del sector agrario y ganadero en Galicia. Puede leerse en su totalidad en la página web campogalego.com.


¿Qué cambios destacaría en el sector lácteo en Galicia en estos últimos años?

En los últimos diez años el sector ha cambiado por completo. Los productores se profesionalizaron, bajó el número de explotaciones pero aumentó el número de vacas y de litros de leche, y el sector sigue en esa dinámica. El camino elegido es el correcto, el de profesionalizarse y especializarse, y creo que eso fue un acierto. Antes estaba todo por hacer, pero ahora está todo hecho.

¿Y a nivel de industria?

A nivel industria en Galicia estamos sobredimensionados, tenemos capacidad para industrializar un 50% más del nivel actual. La industria en Galicia apostó muy fuerte, no solo nuestro grupo, que en sus cuatro factorías tiene capacidad para transformar él solo la mitad de la leche que se produce en Galicia. El resto de empresas tampoco se quedó atrás, sea Lactogal, Feiraco, Capsa y ya no digamos Lactalis. Todas apostamos por más capacidad y podríamos industrializar el doble de la leche que se produce en Galicia, el problema es que después hay que comercializarla.

Todas las empresas apostamos por más capacidad y podríamos industrializar el doble de la leche que se produce en Galicia, el problema es que después hay que comercializarla.

¿Qué volumen está transformando y comercializando hoy Leche Río?

Estamos trabajando al 30% de la capacidad que tenemos. Hace dos o tres años podíamos estar industrializando 1,1 millones de litros de leche diarios, casi el doble que hoy, que no llegamos a los 700.000, de los que algo menos de un tercio van para la planta de Leyma en Arteixo y el resto para las tres factorías de la provincia de Lugo. Dejamos de recoger leche en León porque no éramos capaces de vender tanta leche.

¿Qué supuso para Leche Río la compra de Leyma en el año 2005? ¿Fue una apuesta arriesgada?

Fue más corazón que cabeza. Hice esa operación con Antonio Hernández Callejas, que era el presidente de Puleva. Teóricamente era todo muy bonito, de acuerdo con la documentación presentada, pero cuando entramos en Leyma vimos que de los papeles a la realidad había un mundo. Había mucha ingeniería financiera, como había en todo el grupo Puleva y en todo el mundo cooperativo, por eso costó y sigue costando sacarla adelante, porque todos los días estamos tapando agujeros.

Ahora que habla del mundo cooperativo, en Galicia se están creando dos grandes cooperativas. ¿Cómo ve los proyectos de Clun y Aira?

En Galicia están operando dos grupos muy fuertes, dos nada más: uno es Lactalis y el otro es Lactogal. Lactogal, a través de Lactogal España, tiene todo el grupo Celta y comercializa a través de una empresa, de la que es accionista mayoritario, todas las primeras marcas y toda la marca blanca de Feiraco y de Corporación Peñasanta. Bajo mi punto de vista, en pocos años, solo habrá dos grupos industriales y empresariales en Galicia, Portugal y Asturias, que serán por un lado Lactogal, que ya tiene medio absorbido comercialmente a Feiraco y a Peñasanta y acabará por absorberlos totalmente, formando un gran grupo cooperativo; y de otra parte, habrá otro gran grupo industrial que es Lactalis, una empresa familiar, de los tres hermanos Besnier, que está peleando contra el mundo cooperativo en toda Europa y que también lo hará en la Península Ibérica. Dentro de poco tiempo, Celta, Clun, Aira y Central Lechera Asturiana será todo lo mismo. Es el futuro que tienen, tardarán un año o dos pero va a ser así si quieren tener fuerza para poder competir con Lactalis. ¿Quién va a ganar la batalla? Ninguno, seguirán conviviendo todos.

¿Y Leche Río?

Nada, un enano. Seguirá como siempre, compitiendo a su manera contra estos dos grandes monstruos. Entre Lactogal y Lactalis ya hay y seguirá habiendo una guerra total para sacarse clientes el uno al otro. Y Leche Río será un enano que estará por su lado con sus veinte millones de litros al mes, con marcas diferentes, con envases diferentes y con sistemas de venta diferentes. Ellos están apostando por marca blanca y Leche Río no.

Pero, ¿eso en alguno momento no fue así?

Sí, pero hoy prácticamente no comercializamos nada de marca blanca. Tenemos distintas marcas, Río, Leyma, Cremosita o Solar, pero todas son marcas propias. Nuestro volumen de marca blanca, marca de distribución, puede ser hoy un 5%, cuando llegó a ser el 70% hace solo tres o cuatro años. Fue una política nefasta, fue un error y si hubiésemos seguido en esa línea nos habríamos arruinado. Decidimos centrarnos en producir con rentabilidad, poco volumen pero con rentabilidad, no ruido, no volumen, sino rentabilidad. Y llevamos dos o tres años que nos va muy bien, pasamos de perder a ganar dinero.


—ARTÍCULO COMPLETO DISPONIBLE EN AFRIGA #135—

En la entrevista completa, Jesús Lence también se pronuncia sobre aspectos como la producción de derivados, los pactos de precios entre industrias, los contratos, la evolución de los precios y las bebidas vegetales.


—Accede a todos los contenidos de la revista—

Inicia sesión regístrate
Fonteboa — Centro de Promoción Rural — EFA
Lee el último número