- El sector lácteo gallego denuncia vertidos de leche y pérdidas de 163 millones mientras persisten desequilibrios en contratos y recogida.
- Ganaderos gallegos alertan de leche sin recoger, pérdidas millonarias y falta de respuesta ágil ante los desequilibrios del mercado lácteo.
El sector lácteo gallego vuelve a enfrentarse a una situación crítica. En las últimas semanas, explotaciones de distintas comarcas han tenido que tirar leche ante problemas de recogida y falta de salida comercial, en un contexto de fuerte presión sobre los márgenes.
La denuncia formal presentada el pasado 8 de abril ha puesto el foco en una problemática que, lejos de ser puntual, refleja tensiones estructurales en la cadena de valor.
Derivación administrativa sin respuesta inmediata
Tras la presentación de la queja ante la administración autonómica, la respuesta oficial ha sido la remisión del expediente a la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA), al considerarse el organismo competente.
Este procedimiento se ajusta al marco normativo, pero desde el sector se interpreta como un ejemplo de la falta de mecanismos ágiles para actuar en situaciones de urgencia.
En paralelo, las explotaciones continúan asumiendo el impacto directo de una crisis que no espera a la resolución administrativa.
Fallos en la recogida y rigidez contractual
Uno de los principales problemas señalados por los productores es la falta de recogida en determinados momentos, lo que obliga a desechar leche producida.
Entre los factores que explican esta situación destacan:
- Desajustes puntuales entre oferta y demanda industrial
- Limitaciones logísticas en la recogida
- Contratos rígidos que no permiten adaptar volúmenes
- Escasa capacidad de transformación en momentos de saturación
En este contexto, los ganaderos quedan en una posición especialmente vulnerable, al no disponer de alternativas inmediatas para canalizar su producción.
Costes al alza y márgenes tensionados
La problemática se agrava en un escenario de incremento de costes de producción. En los últimos ejercicios, las explotaciones han tenido que asumir:
- Subidas en la alimentación animal
- Incremento del coste energético
- Aumento de gastos en insumos y servicios
Aunque el precio en origen ha experimentado cierta recuperación en periodos recientes, la volatilidad del mercado y la presión de la industria siguen condicionando la rentabilidad.

Impacto económico: 163 millones de euros
El sector estima en 163 millones de euros las pérdidas acumuladas, una cifra que refleja la magnitud del problema.
Este impacto incluye:
- Valor de la leche no comercializada
- Costes de producción no recuperados
- Pérdidas indirectas derivadas de la ineficiencia del sistema
Se trata de un volumen económico que pone en riesgo la viabilidad de numerosas explotaciones, especialmente las de menor dimensión.
Galicia, eje del sistema lácteo nacional
Galicia concentra más del 40% de la producción de leche en España, lo que convierte cualquier distorsión en el mercado en un problema de alcance nacional.
El sector lácteo gallego es clave por:
- Su peso en la producción total
- Su papel en la fijación de población rural
- Su contribución al tejido agroindustrial
La continuidad de situaciones como la actual puede acelerar procesos de abandono y concentración, con consecuencias estructurales para el territorio.
Reivindicaciones del sector
Ante este escenario, los productores reclaman medidas tanto a corto como a medio plazo.
1.- Actuaciones inmediatas
- Garantizar la recogida de toda la producción
- Activar mecanismos de gestión de crisis
- Refuerzo del control sobre prácticas comerciales
2.- Medidas estructurales
- Mayor flexibilidad en los contratos lácteos
- Mejora de la transparencia en la formación de precios
- Refuerzo de la capacidad de transformación
El objetivo es avanzar hacia un modelo más equilibrado, donde el riesgo no recaiga exclusivamente sobre el productor.
Eficiencia, sostenibilidad y cadena de valor
El desperdicio de leche en origen plantea además interrogantes desde el punto de vista de la sostenibilidad. En un contexto de políticas orientadas a la reducción de pérdidas alimentarias, la situación actual evidencia disfunciones en la organización del sistema productivo.
La cadena láctea continúa mostrando desequilibrios en la distribución del valor, con una posición debilitada del eslabón productor.
La crisis actual pone de manifiesto la necesidad de reforzar los mecanismos de coordinación y respuesta en el sector lácteo. Más allá de los procedimientos administrativos, el reto pasa por garantizar que la producción tenga salida y que las explotaciones puedan operar con estabilidad.
Galicia, como principal región productora, se sitúa en el centro de este desafío. La evolución de esta situación será clave para el futuro del sector y para la sostenibilidad del medio rural.


