- La nueva Escuela de Pastores de Galicia refuerza la formación práctica y empresarial en ovino y caprino, apostando por relevo generacional, sostenibilidad y gestión del territorio.
- Galicia pone en marcha una nueva Escuela de Pastores junto a Ovica para formar profesionales del pastoreo, fortalecer la ganadería extensiva y mejorar la gestión sostenible del territorio.
Una formación pensada para el campo de hoy
La ganadería extensiva vuelve a situarse en el centro del debate agrario con la puesta en marcha de la nueva Escuela de Pastores de Galicia, una iniciativa que busca dar respuesta a uno de los grandes retos del sector: la falta de relevo generacional y la necesidad de profesionalizar el pastoreo en ovino y caprino.
La presentación oficial tuvo lugar en Xinzo de Limia (Ourense), en el Centro de Desenvolvemento Agrogandeiro del Inorde, con la participación del director de la Axencia Galega da Calidade Alimentaria, Martín Alemparte, que puso en valor el papel estratégico de esta actividad para el medio rural gallego.
Colaboración sectorial como base del proyecto
La Escuela de Pastores nace impulsada en colaboración con la Asociación de Criadores de Ovino e Caprino de Galicia (Ovica), contando además con el apoyo de la Fundación La Caixa. Esta alianza público-privada permite conectar la formación con la realidad diaria de las explotaciones, un aspecto clave para garantizar su utilidad real.
Durante el acto, Alemparte agradeció la implicación directa de los ganaderos de Ovica, que abrirán las puertas de sus granjas para que el alumnado pueda aplicar sobre el terreno los conocimientos adquiridos en el aula.
Formación teórica y práctica adaptada al sector
El programa formativo combina dos pilares fundamentales:
Formación teórica
Centrada en la aptitud empresarial agraria especializada, aborda cuestiones como:
Gestión técnica de explotaciones ovinas y caprinas
Sanidad animal y bienestar
Organización económica y viabilidad de la granja
Comercialización y cadena alimentaria
Formación práctica
Se desarrollará en dos períodos —de marzo a julio y de septiembre a octubre— directamente en explotaciones reales de distintos concellos ourensanos. Esta inmersión permite al alumnado conocer distintos modelos de manejo y enfrentarse a situaciones reales del día a día ganadero.

El pastoreo, mucho más que producir
Durante su intervención, el director de la Axencia Galega da Calidade Alimentaria subrayó que el pastoreo “es más que una actividad productiva”. En su opinión, se trata de una herramienta clave para la gestión sostenible del territorio, especialmente en un contexto marcado por el abandono del rural y el aumento del riesgo de incendios forestales.
La ganadería extensiva en ovino y caprino contribuye a:
Mantener el monte limpio y gestionado
Crear barreras naturales frente al fuego
Favorecer paisajes productivos y biodiversos
Fijar población en el rural
Galicia: territorio con potencial para el ovino y caprino
El impulso a esta Escuela de Pastores llega en un momento clave para Galicia, una comunidad con amplias superficies aptas para el pastoreo y una tradición histórica ligada a este tipo de ganadería. Sin embargo, la falta de formación específica y el envejecimiento del sector han limitado su desarrollo en las últimas décadas.
Iniciativas como esta buscan revertir esa tendencia, ofreciendo una salida profesional real a jóvenes y nuevos ganaderos que ven en el ovino y caprino una oportunidad de futuro ligada a la sostenibilidad y a modelos productivos más resilientes.
Pastores como profesionales cualificados
Alemparte fue claro al señalar que “ser hoy pastor es ser un profesional cualificado”. El perfil que demanda el sector va mucho más allá del conocimiento tradicional: requiere formación técnica, capacidad de gestión empresarial y una visión integrada de la cadena alimentaria.
En este sentido, la Escuela de Pastores pretende dignificar la profesión, dotándola de herramientas modernas y adaptadas a los retos actuales del mercado y del territorio.
Una apuesta estratégica para el medio rural
La puesta en marcha de esta Escuela supone un paso más en la estrategia gallega para fortalecer el medio rural, apoyar la ganadería extensiva y garantizar la continuidad de actividades clave para el equilibrio territorial.
Con formación práctica, colaboración directa con el sector y una visión integral del pastoreo, el proyecto se perfila como una referencia para el futuro del ovino y caprino en Galicia.


