- Unións Agrarias y el Sindicato Labrego denuncian ofertas con recortes de hasta 11 céntimos por litro que amenazan la viabilidad de miles de granjas gallegas.
- Los sindicatos agrarios alertan de una ofensiva de las industrias lácteas para bajar el precio de la leche y reclaman la intervención urgente de la Xunta y del Estado.
Los sindicatos sitúan el conflicto en el centro del sector
Las organizaciones agrarias han elevado el tono ante las ofertas de renovación de contratos de recogida de leche que están llegando a las granjas gallegas. Unións Agrarias y el Sindicato Labrego Galego denuncian una estrategia común de la industria para forzar bajadas de entre 3 y 11 céntimos por litro, una corrección que califican de arbitraria y ajena a los costes reales de producción.
Según sus estimaciones, el impacto económico de estas propuestas supondría entre 125 y 275 millones de euros menos al año para el conjunto del sector productor gallego, justo cuando la mayoría de contratos deben renovarse a partir del 1 de abril.
Bajadas inasumibles que colocan a las granjas por debajo de costes
Unións Agrarias advierte de que una reducción de solo 4 céntimos por litro situaría a muchas explotaciones, especialmente las de menor tamaño, por debajo del umbral de rentabilidad. Para el sindicato, se trata de una “bajada brutal e inasumible” que empuja a las granjas más vulnerables hacia el cierre.
La organización subraya además que ninguna industria se ha desmarcado de estas ofertas a la baja, lo que refuerza la sospecha de una actuación coordinada para presionar el precio de la leche en origen.
Galicia vuelve a quedar a la cola en precios
El conflicto se agrava en una comunidad que ya arrastra un diferencial negativo. En 2025, las ganaderías gallegas cobraron 2,7 céntimos menos por litro que la media estatal, lo que supuso 83 millones de euros que, según denuncian los sindicatos, acabaron en manos de las industrias pese a tratarse de una leche de mayor calidad media.
A finales de 2025, el precio medio en Galicia rondaba los 0,527 €/l, frente a los 0,555 €/l de Castilla y León o los 0,577 €/l del País Vasco, una brecha que amenaza con ampliarse con las nuevas ofertas.
Contratos cortos y posible fraude de ley
Otro de los ejes de la denuncia sindical es la apuesta por contratos a muy corto plazo. Las organizaciones explican que las industrias presentan ofertas anuales inasumibles para provocar su rechazo y abrir la puerta a contratos de tres meses, sin estabilidad ni capacidad de planificación para las granjas.
Unións Agrarias considera que esta práctica puede constituir fraude de ley, al utilizar la obligación legal de presentar ofertas con antelación como un mecanismo para distorsionar el mercado y presionar los precios a la baja.
El SLG reclama una respuesta inmediata de la Xunta
El Sindicato Labrego Galego ha solicitado la convocatoria urgente del Observatorio do Sector Lácteo Galego y la intervención directa de la Consellería do Medio Rural. El SLG recuerda que la producción estatal cayó en 2025 y que el censo de vacas sigue reduciéndose, por lo que no existen razones objetivas para bajar precios.
A ello se suma la incertidumbre sanitaria por amenazas como la dermatose nodular contagiosa, que ya obligó al sacrificio de miles de animales en otras regiones europeas.
Menos granjas, menos producción y riesgo para el rural
Los sindicatos alertan de una tendencia que no se detiene: 555 granjas cerraron en España en el último año, 314 de ellas en Galicia. Hoy quedan menos de 9.000 explotaciones en todo el Estado y menos de 5.000 en la comunidad gallega.
El cierre de granjas, advierten, tiene consecuencias económicas, sociales y ambientales, afectando al empleo, al mantenimiento del territorio y al equilibrio del medio rural.
Advertencia a industrias y distribución
Las organizaciones agrarias lanzan un mensaje claro a industrias y cadenas de distribución: no habrá impunidad social si se consolida una nueva bajada de precios en origen. Alertan, además, del riesgo de volver a prácticas que se creían superadas, como el uso de la leche como producto reclamo.
Para Unións Agrarias y el Sindicato Labrego Galego, la renovación de contratos marcará el futuro inmediato del sector. Reclaman precios vinculados a los costes de producción, contratos estables y una intervención decidida de las administraciones para frenar una ofensiva que amenaza con acelerar el cierre de granjas y comprometer el propio abastecimiento de leche.
La advertencia sindical: la presión sobre las granjas acabará alcanzando a la industria
Los sindicatos agrarios advierten de que la estrategia de forzar precios bajos en origen no solo pone en riesgo la viabilidad de miles de explotaciones, sino que acabará repercutiendo directamente en la propia industria láctea española y gallega. La desaparición continuada de granjas reducirá la disponibilidad de leche en origen, incrementará la dependencia de importaciones y debilitará la competitividad de las plantas transformadoras.
Desde las organizaciones recuerdan que España es un país deficitario en leche, por lo que el cierre acelerado de explotaciones no puede compensarse fácilmente con excedentes de otros países. “Si siguen desapareciendo granjas, las industrias serán las siguientes”, advierten, señalando que países como Francia o Alemania optarán por colocar directamente sus productos en los lineales, desplazando a la industria local en lugar de suministrar leche barata a las plantas españolas.
Para los sindicatos, mantener esta política de precios ruinosos supone cavar la propia tumba del sector lácteo, al comprometer el abastecimiento futuro y romper el equilibrio de toda la cadena.


