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viernes, enero 16, 2026

Galicia refuerza el control del jabalí ante la amenaza de PPA

  • Galicia intensifica las batidas de jabalí y eleva la vigilancia para frenar la posible entrada de la PPA y proteger al sector porcino gallego.

Un sector en alerta mientras la PPA presiona las fronteras

La confirmación de nueve jabalíes infectados por peste porcina africana (PPA) en Cataluña ha encendido todas las alarmas en el sector porcino español. Aunque la enfermedad no afecta a humanos, su impacto económico es demoledor: España ha perdido temporalmente el estatus de país libre de PPA, un movimiento administrativo que ya ha provocado cierres de mercados clave como Japón o México y que tensiona un negocio que supera los 8.800 millones de euros.

En Galicia, donde la elevada población de jabalíes convive con algunas de las comarcas porcinas más intensivas del país, el temor no es teórico: cualquier salto del virus tendría consecuencias directas para ganaderos, industrias y exportaciones.

Batidas reforzadas en cuatro comarcas estratégicas

Tras reunirse con las principales organizaciones agrarias, la Xunta ha decidido incrementar las batidas de jabalí en cuatro zonas consideradas prioritarias:

A Limia (Ourense)

O Deza (Pontevedra)

Terra Chá (Lugo)

Betanzos (A Coruña)

Son áreas con fuerte concentración de explotaciones y una alta densidad de fauna salvaje. La medida se enmarca en un contexto donde la emergencia cinegética está activa en el 80 % de Galicia, permitiendo la caza diaria de octubre a febrero, sin cupos ni restricciones por sexo o edad del animal.

La Consellería de Medio Ambiente sostiene que el jabalí se ha convertido en “un problema social, económico y medioambiental”, y recuerda que la declaración de emergencia cinegética —respaldada judicialmente— ha permitido retirar 92.000 jabalíes en cinco años, además de otras actuaciones complementarias como las jaulas de captura en áreas urbanas.

Un enemigo difícil de controlar

Para las organizaciones agrarias, reforzar la caza es necesario, pero no suficiente.

Unións Agrarias estima la población actual de jabalí en torno a 100.000 ejemplares, una cifra calculada a partir de daños en cultivos y accidentes de tráfico. Y advierte de un factor que complica aún más el escenario: el descenso de licencias de caza, que habrían pasado de 100.000 a unas 30.000 en pocos años.

Por eso, piden un plan estatal de reducción sustancial de la especie y medidas coordinadas entre autonomías.

Aun con todo, tanto UUAA como Sindicato Labrego Galego y Asaga coinciden en un deseo compartido: que la PPA no llegue a Galicia. Por ahora, los casos siguen limitados a Catalunya y no hay ningún positivo en ganado doméstico.

Impacto directo para el rural: algo más que un riesgo sanitario

El avance de la PPA no solo tiene una dimensión veterinaria:

Afecta a la economía rural, especialmente en comarcas donde el porcino fija población y empleo.

• Compromete la seguridad alimentaria y la trazabilidad, claves en mercados internacionales.

• Y genera incertidumbre en explotaciones que trabajan con márgenes cada vez más ajustados.

Para el rural gallego, donde la convivencia con fauna salvaje ya genera tensiones recurrentes, este episodio supone un nuevo recordatorio del desequilibrio poblacional del jabalí y de la necesidad de estrategias sostenidas a largo plazo.

Petición de coordinación estatal y revisión de indemnizaciones

La Xunta solicitará al Ministerio de Agricultura una conferencia sectorial específica para reforzar la coordinación entre administraciones. Entre las prioridades, destaca la necesidad de avanzar en la regionalización, un mecanismo diplomático que permitiría que los focos detectados no paralicen la exportación de todo el país.

Las organizaciones agrarias también reclaman medidas actualizadas. Las indemnizaciones por “vacío sanitario” siguen asociadas a precios de 1986, totalmente desfasados. Piden además:

• mayor control y desinfección de vehículos,

• vigilancia reforzada en movimientos de fauna salvaje,

• y actuación de la AICA para evitar abusos comerciales aprovechando la crisis.

Para las explotaciones, una respuesta coordinada y rápida es crucial: de ella depende no solo el control de la PPA, sino también la estabilidad de un sector fundamental para el equilibrio económico del rural gallego.

Una carrera contrarreloj para proteger la cabaña porcina

Mientras Cataluña gestiona los casos detectados y el Gobierno central busca blindar la exportación, Galicia refuerza su estrategia sobre el terreno, consciente de que la población de jabalí es un vector crítico.

Las próximas semanas serán determinantes. La comunidad apuesta por más vigilancia, más coordinación y más control cinegético, con el objetivo último de mantener a la PPA lejos del territorio y garantizar la continuidad de un sector que vertebra comarcas enteras del interior.

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