- UUAA–UPA protagonizan la movilización agraria en Bruselas para defender la PAC, frenar acuerdos desiguales y exigir respeto al trabajo de agricultores y ganaderos.
- Agricultores y ganaderos de UUAA–UPA se movilizan en Bruselas en defensa de la PAC, contra la competencia desleal y por un futuro digno para el campo europeo.
El campo volvió a hacerse oír en Europa. Agricultores y ganaderos convocados por Unións Agrarias (UUAA) y UPA se movilizaron en Bruselas para lanzar un mensaje directo y sin rodeos: el sector productor no puede seguir pagando las decisiones políticas que se toman de espaldas al rural.
La protesta, acompañada de declaraciones contundentes durante la jornada, puso el foco en tres ejes clave: la defensa de la PAC, el rechazo a los acuerdos comerciales que generan competencia desleal y la necesidad urgente de aliviar la carga burocrática que soportan las explotaciones.
La movilización: “Non ao desmantelamento da PAC”
Durante la concentración, representantes de UUAA–UPA dejaron claro que el campo no está dispuesto a aceptar recortes ni cambios que vacíen de contenido a la Política Agraria Común.
Las consignas repetidas durante la protesta fueron claras:
• Por una PAC fuerte, común y con presupuesto suficiente.
• Contra los tratados comerciales que perjudican al sector productor europeo.
• Menos papeleo y más respeto para quienes trabajan la tierra y cuidan el ganado.
Las declaraciones recogidas en el vídeo reflejan un malestar profundo. El sector siente que se le exige cada vez más —en costes, controles y obligaciones— mientras se le ofrece cada vez menos respaldo real.
Acuerdos comerciales y competencia desleal
Uno de los puntos más señalados por UUAA–UPA durante la movilización fue el impacto de los acuerdos comerciales internacionales. El sector denuncia que estos tratados abren la puerta a productos importados que no cumplen las mismas normas que se exigen en Europa.
Esto se traduce en:
• Presión a la baja sobre los precios en origen.
• Pérdida de rentabilidad en las explotaciones.
• Sensación de agravio comparativo entre productores europeos.
El aplazamiento de la firma del acuerdo entre la UE y el MERCOSUR, conocido tras la movilización, fue valorado por las organizaciones agrarias como un primer resultado positivo de la presión ejercida, aunque insuficiente si no va acompañado de cambios de fondo.
La burocracia, un lastre diario para el campo
Más allá de los grandes acuerdos, UUAA–UPA pusieron el acento en un problema cotidiano: la excesiva burocracia. Formularios, controles y trámites consumen tiempo y recursos que el agricultor y el ganadero necesitan para producir.
Desde el sector se insiste en que:
• La burocracia desincentiva la incorporación de jóvenes.
• Penaliza especialmente a las explotaciones familiares.
• Aleja a la PAC de su función original: apoyar al productor.
Las declaraciones posteriores a la protesta subrayan que simplificar no es desregular, sino hacer viable el trabajo diario en el campo.
Galicia: una reivindicación con rostro propio
La presencia gallega en la movilización fue especialmente visible. En Galicia, donde predominan las explotaciones familiares, las decisiones europeas tienen un impacto directo y rápido.
UUAA–UPA recuerdan que:
• Sin precios justos no hay relevo generacional.
• Sin PAC no hay equilibrio territorial.
• Sin agricultores y ganaderos no hay alimentos de calidad ni medio rural vivo.
La defensa del campo gallego se entrelaza así con una reivindicación europea más amplia, pero con consecuencias muy concretas en el territorio.
Valoración tras la protesta
Tras la movilización, la valoración de UUAA–UPA es clara: el sector ha demostrado unidad y capacidad de presión. El aplazamiento del acuerdo con MERCOSUR se interpreta como una señal de que cuando el campo se mueve, Europa escucha.
Sin embargo, las organizaciones agrarias advierten de que seguirán vigilantes. El objetivo no es una victoria puntual, sino un cambio de rumbo en las políticas agrarias y comerciales.
La protesta en Bruselas no fue un gesto simbólico. Fue una llamada de atención directa desde el campo europeo. UUAA–UPA dejaron claro que defender la PAC, exigir precios justos y reclamar coherencia política es defender el futuro del sector agrario-ganadero.
El mensaje final es sencillo y contundente: sin campo no hay alimentos, ni territorio, ni soberanía alimentaria.


