- El proyecto de celulosa en A Ulloa tropieza de nuevo: sin permiso de conexión eléctrica, el futuro de la planta queda en entredicho.
Un tercer “no” que complica el proyecto
El Gobierno central ha vuelto a poner freno a la implantación de la planta de fibras textiles de Altri en Palas de Rei. Tras rechazar su acceso a fondos del PERTE de descarbonización y denegar una ayuda extra de 250 millones solicitada a la UE, ahora llega un tercer varapalo: la exclusión de la planta de la Planificación de la Red Eléctrica 2025-2030, que movilizará 13.500 millones y reservará hasta 9 GW para proyectos industriales. En esa lista, Altri no está.
El secretario xeral del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, adelantó la decisión y la calificó de rechazo “definitivo” al proyecto:
“Se non se inclúe na planificación, o proxecto non poderá poñerse en pé […] Altri non ten futuro en Galicia”, aseguró.
Energía, el eslabón que rompe la cadena
El acceso a la energía era el gran escollo. La Xunta había declarado la viabilidad ambiental de la planta en marzo, pero supeditada a una subestación y a un permiso de conexión directa a la red de 220 kW. Sin ese enganche, la fábrica carece de garantías de suministro.
El propio Banco Europeo de Inversiones (BEI) ya había mostrado reservas, subrayando que sus estándares ambientales no encajan con el modelo planteado. “Nuestros criterios de protección medioambiental son muy elevados”, recordó su presidenta, Nadia Calviño.
Un rural dividido entre expectativas y recelos
El freno al proyecto no solo afecta a la multinacional, sino también a la comarca de A Ulloa, corazón agroganadero de Galicia. Allí, el debate estaba muy vivo: por un lado, quienes veían en Altri una oportunidad de empleo y fijación de población; por otro, quienes temían que la macrocelulosa hipotecase recursos estratégicos.
El proyecto despertaba dudas en tres frentes clave:
• Agua: la planta requeriría grandes volúmenes, generando tensión con los usos agrarios y ganaderos.
• Monte: la demanda de madera podía alterar los equilibrios de gestión forestal y desplazar modelos sostenibles o certificados.
• Actividades agroganaderas: la convivencia con la producción de leche, carne o cultivos se percibía como frágil en un territorio que depende directamente de la calidad del agua y del suelo.

Un modelo de desarrollo en disputa
El rechazo a la subestación deja el proyecto en el aire. Con tres negativas consecutivas –Gobierno central, Bruselas y el plan de red– la viabilidad real de Altri se tambalea. La Xunta y la empresa deberán decidir si insisten en una inversión que, sin acceso garantizado a la red, parece inviable.
Pero más allá de la planta, el desenlace abre un debate mayor: qué modelo de desarrollo quiere Galicia para su rural.
¿Un camino marcado por grandes proyectos industriales, con fuerte consumo de recursos, o un futuro apoyado en la producción agraria, forestal sostenible y la diversificación del territorio?
Valoración da PDRA
Xocas Rubido Preisdente decklara ante el anuncio de que el Gobierno Central no va a autorizar la subestación de energia eléctrica a Altri.

En A Ulloa, la respuesta ya no es solo sobre Altri: es sobre el rumbo del rural gallego.


