- Tres fuegos en Ponteceso y uno en Vilardevós queman más de 900 hectáreas, con impacto directo en pastos, explotaciones y la prevención rural.
Incendios activos: situación actual
• En Ponteceso (A Coruña) permanecen activos tres incendios forestales en las parroquias de A Graña (≈50 ha), Brantuas (≈100 ha) y Cospindo (≈200 ha), sumando unas 350 ha afectadas. El foco de Cospindo obligó al desalojo de Balarés y el cierre de carreteras DP‑6801 y AC‑424 .
• En Vilardevós (Ourense), el fuego supera las 570 ha y mantiene activada la Situación 2, incluyendo movilización de la UME y confinamientos en Dona Elvira y Enxames .
Para los profesionales rurales, estas cifras suponen pérdidas directas en pastizales, monte comunal y recursos ganaderos.
Impacto sectorial: ganadería y campo
Pastos y forraje en peligro
El fuego destruye hectáreas de praderas permanentes y monte de pastoreo, como señalan estudios previos donde pastos y silos se quemaron dejando ganaderías sin alimento y fuera de ayudas PAC . La normativa vigente prohíbe pastar en zonas quemadas durante dos años, lo que deja a los ganaderos en una situación crítica.
Paisaje y prevención
La ausencia de gestión activa del monte —abandono rural y proliferación de masas de eucalipto y matorral— aumenta el riesgo de incendios, como advierte la literatura agraria gallega . Las quemas controladas previstas por la Xunta para 2025 (1.437 ha totales, con 622 en A Coruña) son una herramienta clave para reducir biomasa y evita fuegos mayores .
Falta de pastoreo estratégico
Investigaciones recientes destacan la función de los caballos salvajes en Galicia en la reducción de vegetación seca, reduciendo el riesgo de ignición —pero su población cayó a menos de la mitad desde los 70s por expansión de eucaliptos y falta de apoyo institucional . La recuperación de esta práctica pastoral sería una estrategia preventiva natural para el sector rural.
Contexto institucional: respuesta y retos
• La Consellería do Medio Rural coordina la extinción, movilizando decenas de brigadas, motobombas, helicópteros y unidades técnicas .
• La declaración de Situación 2 en Vilardevós fue aplicada por proximidad a núcleos habitados, incluyendo evacuaciones y apoyo UME .
• Sin embargo, el enfoque actual de la Xunta no aborda suficientemente la prevención agraria sectorial (pastoreo, diversificación usos del suelo, planes de regeneración).
Claves para una ruralidad más resistente
1. Gestión del monte con visión agraria
Desarrollar políticas que integren pastoreo extensivo, quemas controladas y matorrales gestionados para romper continuidad del combustible verde —herramientas esenciales del PLADIGA 2025 .
2. Ayudas directas a la ganadería afectada
Protocolo de emergencia agraria inmediato: acceso a ayudas PAC, excepciones temporales de pastoreo y compensaciones por pérdida de silos —como demandas históricas en Ourense y Lugo .
3. Comunicación sectorial activa
Las explotaciones rurales necesitan canales directos con la Xunta y el Ministerio de Agricultura para compartir datos y diseñar soluciones prácticas, más allá del enfoque institucional generalizado .
4. Incorporación de prácticas tradicionales
Construir capacidad de prevención a partir de la tradición campesina: el manejo ancestral del fuego controlado, el pastoreo como cortafuegos vivo y las quemas invernales reguladas pueden reducir significativamente los grandes incendios estivales .
Momento crítico
Galicia rural vive un momento crítico. Más de 900 hectáreas quemadas en una sola jornadaafectan directamente a la ganadería, el sustento rural y el paisaje agroforestal tradicional. El mundo agrario demanda una respuesta que combine extinción eficaz con políticas preventivas sectoriales: regeneración de pastos, apuesta por el pastoreo extensivo, gestión activa del monte y ayudas rápidas y flexibles.
La solución no puede ser solo apagar incendios: debe ser construir un campo más resiliente, con herramientas propias y voz rural en el diseño de las estrategias de defensa del monte y la ganadería.


