Incendios en las Rías Baixas ponen en alerta al rural gallego

  • Varios incendios forestales simultáneos en las Rías Baixas movilizan un amplio dispositivo de extinción y evidencian el elevado riesgo para explotaciones agrarias, ganaderas y el medio rural gallego.
  • Los incendios registrados en Vilanova, Cambados, O Grove y Cuntis reavivan la preocupación por el riesgo extremo de fuego en Galicia y su impacto sobre explotaciones agrarias, ganaderas y viviendas rurales.

Las altas temperaturas, el viento del nordés y la vegetación seca han vuelto a situar al rural gallego ante uno de sus mayores desafíos del verano. En apenas unas horas, varios incendios forestales declarados en distintos puntos de las Rías Baixas obligaron a desplegar un importante operativo de extinción para proteger viviendas, empresas, explotaciones agroganaderas y espacios naturales.

Los fuegos registrados entre Vilanova de Arousa y Cambados, en O Grove y en Cuntis ponen de manifiesto cómo un incendio puede evolucionar rápidamente desde una parcela agrícola o forestal hasta convertirse en una amenaza directa para la población y la actividad económica del territorio.

Un incendio entre Vilanova y Cambados amenaza viviendas y empresas

El incendio más preocupante de la jornada comenzó alrededor de las 17.45 horas en el límite entre Vilanova de Arousa y Cambados. Impulsadas por un intenso viento del nordés, las llamas avanzaron rápidamente hacia la zona de Tragove, donde varias viviendas, instalaciones empresariales y fincas agrícolas quedaron bajo amenaza.

Según la información facilitada por la Consellería do Medio Rural, el fuego afectó inicialmente a una parcela situada detrás de unas instalaciones empresariales, alcanzando incluso un pequeño galpón. A última hora de la tarde el incendio había calcinado alrededor de dos hectáreas y se encontraba estabilizado.

Para combatir las llamas se movilizó un importante dispositivo integrado por:

  • Un técnico.
  • Dos agentes forestales.
  • Cinco brigadas.
  • Cuatro motobombas.
  • Dos aviones de carga en tierra.
  • Tres helicópteros.

 

 La rápida reacción vecinal evita daños mayores

Uno de los aspectos más destacados de la jornada fue la implicación inmediata de los vecinos.

Antes incluso de la llegada de los medios de extinción, numerosos residentes comenzaron a combatir el avance del fuego utilizando mangueras, cubos, garrafas y depósitos de agua.

Especialmente significativa fue la actuación de varias familias que celebraban un cumpleaños infantil en una vivienda próxima. Utilizaron el agua de una piscina para llenar cubos y evitar que las llamas alcanzaran una casa de madera situada a escasos metros.

Además de las viviendas, el incendio también puso en riesgo animales domésticos y de explotación, entre ellos caballos y cerdos, que tuvieron que ser protegidos mientras avanzaban las labores de extinción.

Este mismo entorno ya había sufrido otro incendio durante la tarde del día anterior, cuando ardieron cerca de 0,84 hectáreas de superficie forestal en Tragove.

O Grove combate otro incendio junto a espacios turísticos

Prácticamente al mismo tiempo, otro incendio forestal se declaró en la zona de Reboredo, en O Grove.

Las llamas afectaron al entorno de la Ruta do Burro Fariñeiro, un espacio natural que el Concello estaba rehabilitando, y obligaron a movilizar dos helicópteros, Guardia Civil, Emerxencias O Grove y Bomberos de Sanxenxo.

El incendio calcinó aproximadamente dos hectáreas antes de quedar prácticamente controlado.

La situación generó especial preocupación por su proximidad a:

  • Las playas de Reboredo y As Pipas.
  • Varias viviendas particulares.
  • El Hotel Bosquemar.
  • Zonas de elevado tránsito turístico.

El intenso humo provocó importantes retenciones de tráfico mientras numerosos bañistas abandonaban las playas.

Los bomberos realizaron además trabajos preventivos de refrigeración en una vivienda situada a unos 250 metros del frente del incendio para impedir que el fuego pudiera alcanzarla.

Durante la tarde también fue extinguido rápidamente un pequeño foco declarado entre dos campings de O Carreirón gracias a la rápida intervención de los servicios de emergencia.

 

Cuntis vigila el avance de las llamas hacia una aldea

Otro incendio declarado en la zona de Goente, en el municipio pontevedrés de Cuntis, mantuvo en alerta a los servicios de emergencia durante toda la tarde.

Inicialmente el fuego no suponía un riesgo directo para núcleos habitados, aunque el cambio en la dirección del viento hizo crecer la preocupación conforme avanzaban las horas.

El alcalde de Cuntis, Manuel Campos, advertía que, de mantenerse la trayectoria del incendio, las llamas podrían dirigirse hacia la aldea de O Casal.

En un primer momento únicamente trabajó sobre el terreno la motobomba del servicio municipal de emergencias, incorporándose posteriormente medios aéreos para reforzar las labores de extinción.

El riesgo también afecta al sector agrario y ganadero

Aunque la atención suele centrarse en la amenaza sobre las viviendas, los incendios forestales tienen un importante impacto sobre la actividad agraria y ganadera.

Las explotaciones situadas en zonas rurales conviven habitualmente con masas forestales, pastizales y parcelas agrícolas que, durante episodios de altas temperaturas y viento, pueden convertirse en vías de propagación del fuego.

Entre los principales riesgos destacan:

  • Daños en instalaciones ganaderas.
  • Pérdida de pastos.
  • Afectación a cultivos.
  • Riesgo para el bienestar animal.
  • Interrupción de la actividad agrícola y forestal.
  • Daños en infraestructuras rurales.

La rápida detección de los focos, el mantenimiento de las parcelas limpias y la coordinación entre vecinos, ayuntamientos y servicios de extinción continúan siendo factores determinantes para minimizar las consecuencias de estos episodios.

Galicia afronta semanas de máxima vigilancia

La coincidencia de varios incendios en una misma jornada evidencia el elevado riesgo existente durante los episodios de calor intenso y viento seco.

Los servicios de prevención recuerdan la importancia de extremar las precauciones durante las labores agrícolas, forestales y recreativas, especialmente en jornadas con condiciones meteorológicas adversas.

La colaboración ciudadana, junto con una rápida respuesta de los dispositivos de emergencia, seguirá siendo fundamental para proteger el patrimonio natural, las explotaciones agroganaderas y la seguridad de la población rural durante los próximos meses.

Los incendios registrados en Vilanova, Cambados, O Grove y Cuntis reflejan la vulnerabilidad del medio rural gallego frente a condiciones meteorológicas extremas. Más allá de la superficie calcinada, estos episodios ponen en riesgo explotaciones agrarias, ganado, infraestructuras y viviendas, reforzando la necesidad de mantener una vigilancia constante, invertir en prevención y favorecer la colaboración entre administraciones y ciudadanía para reducir el impacto de los fuegos forestales.

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