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«Rundskop» y «Fast Food Nation»: la importancia de hacer bien las cosas

septiembre 3, 2018
La revista AFRIGA quiere ser una herramienta para el ganadero también en su tiempo libre, por eso recomendamos algunas buenas opciones para disfrutar y aprender.

En este número os proponemos dos películas que nos hacen ver la importancia de hacer bien las cosas, conforme a la legislación y con sentido común, y que deben servir para mantener nuestro compromiso con las buenas prácticas ganaderas. Aunque no están específicamente relacionadas con el sector lácteo, las situaciones que describen podrían darse perfectamente en nuestras granjas y en todo lo que las rodea, especialmente la gran industria.

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La primera propuesta es «Rundskop» —Michael R. Roskam, 2011—, un film belga conocido internacionalmente como «Bullhead» —cabeza de toro—. Se ambienta en la zona de Bélgica donde confluyen Flandes y Valonia, un paisaje que nos recuerda a las comarcas ganaderas del norte de España y Portugal, por verdes y ricas en agua. La hemos seleccionado porque aborda un fenómeno más común de lo que podríamos pensar: el tráfico y empleo de sustancias que permiten mejorar artificialmente el rendimiento de vacas y toros, sobre todo mediante hormonas. Así, el film nos muestra un entramado de trapicheos con productos de sanidad animal en el que los veterinarios juegan el papel más relevante, pero con la colaboración necesaria de los ganaderos. Aunque estas prácticas parecen estar erradicadas en nuestras ganaderías, no vienen mal películas como esta para recordarnos en qué suelen acabar. De hecho, se basa un hecho real: el asesinato de Karel van Noppen, un inspector veterinario que investigaba este tipo de «negocios», y que fue tiroteado a la salida de su domicilio. Conviene aclarar que se trata de una película para adultos, por las fuertes escenas de violencia y a la dureza de las situaciones que plantea.

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La segunda propuesta cinematográfica es «Fast Food Nation» —Richard Linklater, 2006—, una película que describe, valiéndose de altas dosis de comedia negra, el funcionamiento de la industria estadounidense de comida rápida: cómo se produce, cómo se comercializa, qué oculta y hasta dónde está dispuesta a llegar. La recomendamos por cuatro motivos: 1) Los ganaderos somos productores de alimentos, y su calidad dependerá en buena medida de nuestra profesionalidad y compromiso. Nuestra responsabilidad radica en el hecho de que el fruto de nuestro trabajo acaba influyendo en miles de personas a las que nunca llegaremos a conocer. 2) Los grupos antiganadería —animalistas, antiespecistas, veganos, etc.—, con los que nuestro sector mantiene un debate abierto, suelen citarla en sus argumentos. 3) Observando las prácticas de los ganaderos que salen en la película podremos comprobar lo que no hay que hacer y, sobre todo, explicar que su trabajo no tiene nada que ver con el nuestro. 4) Sus escenas nos llevarán a ser más selectivos y exigentes con todo lo que consumimos.


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