- El Grupo Caja Rural moviliza 3,3 millones y medidas excepcionales para apoyar a comunidades rurales devastadas por la reciente DANA.
Cuando la naturaleza golpea con fuerza, quienes tienen sus raíces en la tierra saben que la solidaridad no es una opción, sino una obligación. El Grupo Caja Rural, fiel a su origen rural y compromiso con las comunidades trabajadoras, ha anunciado una ayuda directa de 3,3 millones de euros para mitigar los estragos causados por la reciente DANA, un temporal que dejó tras de sí un rastro de destrucción en campos, hogares y negocios.
Esta significativa aportación económica no es la única respuesta de la entidad. En un gesto de cooperación y cercanía, cada caja rural asociada, entre las que destacan Caixa Rural Galega, Caixa Popular o Caixa Rural de Albal, ha sumado donaciones propias y activado medidas específicas para clientes y socios afectados.

Las acciones van más allá del alivio financiero. El Grupo ha puesto en marcha una moratoria en pagos, financiación a tipo 0%, retirada gratuita6 de efectivo en zonas afectadas y apoyo para el uso de banca electrónica, ofreciendo un respiro a quienes han perdido casi todo. Además, trabaja a contrarreloj para reabrir las oficinas dañadas, apoyándose en la entrega y compromiso de sus empleados.
El modelo cooperativo y el arraigo territorial que definen a Caja Rural se traducen ahora en una respuesta social y económica que prioriza a las personas. Este esfuerzo refleja los valores de quienes son su corazón: agricultores, ganaderos y trabajadores rurales que, en los momentos más difíciles, demuestran que su fuerza no está solo en el trabajo diario, sino en su capacidad de unirse ante la adversidad.
La DANA no solo ha puesto a prueba la resistencia de las infraestructuras, sino también la fortaleza de las comunidades. Con este gesto, Caja Rural demuestra que la banca de proximidad no es un eslogan, sino una forma de estar presente allí donde más se necesita.


