4.2 C
Galicia
viernes, enero 16, 2026

Granjas y precios en caída libre en Galicia

  • El sector lácteo pierde tejido mientras los precios siguen ahogados
  • La caída de las granjas lecheras en Galicia se acelera por precios bajos y concentración productiva, poniendo en riesgo el modelo familiar del rural.

Galicia cruza la línea roja de las 5.000 granjas: síntoma de un rural en transformación

El último balance del Ministerio de Agricultura confirma un dato que el sector llevaba meses temiendo: Galicia bajó por primera vez de las 5.000 granjas con entregas de leche, un umbral simbólico que evidencia el agotamiento de un modelo productivo esencial para lo rural. Y todo esto sucede mientras los precios continúan por debajo de la media estatal, pese la que el territorio gallego produce casi la mitad de la leche de España.

1. Un descenso acelerado: menos granjas pero más grandes

Según los registros oficiales correspondientes a octubre, 4.987 explotaciones gallegas entregaron leche, frente a las 5.284 del año anterior. En solo doce meses desapareció el equivalente a más del 5 % del total, y se ampliamos la mirada a los últimos cuatro años, la cifra es más contundente: 1.400 granjas menos.

A pesar de este retroceso, la producción no disminuyó, un dato clave que apunta a una tendencia ya conocida en el rural gallego: la concentración. Las explotaciones más grandes absorben el espacio de las que cierran, configurando un mapa lácteo con menos granjas, pero con mayor volumen e impacto en el territorio.

“El que vemos es un rural con menos explotaciones, pero cada vez más intensivas y con mayor presión ambiental nos mismos puntos”, resume Xulio Fernández Carnero, coordinador lácteo del SLG.

2. Precios: Galicia sigue en el vagón de cola

El informe ministerial vuelve a situar a las explotaciones gallegas en la parte baja de la tabla: en octubre recibieron 0,524 €/litro, por debajo de la media estatal (0,535 €/l) y lejos de comunidades como Castilla y León (0,551 €/l) o Cataluña (0,529 €/l).

La brecha interna también se agranda. Según datos de la Consellería de Medio Rural, el diferencial entre pequeñas y grandes explotaciones alcanzó en septiembre 10 céntimos por litro:

• Pequeñas: 0,4347 €/l
• Grandes: 0,5326 €/l

Para un sector en el que cada céntimo marca la diferencia entre sobrevivir o cerrar, esta distancia enciende todas las alarmas.

3. Impacto en el rural: que queda cuando desaparece una granja?

La pérdida de una explotación no es solo un número menos en un informe:

• Se reduce la actividad económica local.
• Pierde población el territorio.
• Y disminuye la capacidad de generar empleo, fijar gente nueva y mantener servicios.

En una comunidad donde la leche es eje económico y social en muchas comarcas, la desaparición continuada de granjas familiares erosiona la estructura rural que mantiene vivo el país.

4. Un sector sometido la presión por todos los flancos

La caída de las explotaciones se inscribe en un contexto ya de por sí complejo. El Sindicato Labrador Gallego recuerda que el sector convive con una larga lista de amenazas simultáneas:

• Falta de relieve generacional, con jóvenes que no ven rentabilidad ni estabilidad.
• Costes crecientes (piensos, fertilizantes, energía).
• Burocracia e incertidumbre normativa, especialmente tras los nuevos decretos de ordenación y #nutrición de suelos.
• Competencia por la tierra, agravada por proyectos industriales (biogás, macrocelulosas, minería) y por el diseño actual de la PAC.
• Riesgos sanitarios permanentes, en un sector vulnerable a epidemias y restricciones.

La suma de estos factores compromete la viabilidad de las explotaciones más pequeñas, que son precisamente las que sostienen el tejido rural más disperso.

5. El que reclama el sector: precios justos y estabilidad

Las organizaciones agrarias insisten en que la tendencia no se revertirá si no se garantiza un precio mínimo que cubra costes, acompañado de políticas que:

• frenen la desaparición de las explotaciones familiares,
• impulsen el relieve generacional,
• reduzcan la burocracia,
• y den estabilidad a las ganaderías en un momento especialmente crítico.

En un territorio donde Galicia acerca el 42 % de la leche de España, el sector recuerda que el futuro del rural no se puede permitir seguir perdiendo granjas la este ritmo.

* El sector lácteo pierde tejido mientras los precios siguen ahogados

* La caída de las granjas lecheras en Galicia se acelera por precios bajos y concentración productiva, poniendo en riesgo el modelo familiar del rural.

Galicia cruza la línea roja de las 5.000 granjas: síntoma de un rural en transformación

El último balance del Ministerio de Agricultura confirma un dato que el sector llevaba meses temiendo: Galicia bajó por primera vez de las 5.000 granjas con entregas de leche, un umbral simbólico que evidencia el agotamiento de un modelo productivo esencial para lo rural. Y todo esto sucede mientras los precios continúan por debajo de la media estatal, pese la que el territorio gallego produce casi la mitad de la leche de España.

1. Un descenso acelerado: menos granjas pero más grandes

Según los registros oficiales correspondientes a octubre, 4.987 explotaciones gallegas entregaron leche, frente a las 5.284 del año anterior. En solo doce meses desapareció el equivalente a más del 5 % del total, y se ampliamos la mirada a los últimos cuatro años, la cifra es más contundente: 1.400 granjas menos.

A pesar de este retroceso, la producción no disminuyó, un dato clave que apunta a una tendencia ya conocida en el rural gallego: la concentración. Las explotaciones más grandes absorben el espacio de las que cierran, configurando un mapa lácteo con menos granjas, pero con mayor volumen e impacto en el territorio.

“El que vemos es un rural con menos explotaciones, pero cada vez más intensivas y con mayor presión ambiental nos mismos puntos”, resume Xulio Fernández Carnero, coordinador lácteo del SLG.

2. Precios: Galicia sigue en el vagón de cola

El informe ministerial vuelve a situar a las explotaciones gallegas en la parte baja de la tabla: en octubre recibieron 0,524 €/litro, por debajo de la media estatal (0,535 €/l) y lejos de comunidades como Castilla y León (0,551 €/l) o Cataluña (0,529 €/l).

La brecha interna también se agranda. Según datos de la Consellería de Medio Rural, el diferencial entre pequeñas y grandes explotaciones alcanzó en septiembre 10 céntimos por litro:

• Pequeñas: 0,4347 €/l
• Grandes: 0,5326 €/l

Para un sector en el que cada céntimo marca la diferencia entre sobrevivir o cerrar, esta distancia enciende todas las alarmas.

3. Impacto en el rural: que queda cuando desaparece una granja?

La pérdida de una explotación no es solo un número menos en un informe:

• Se reduce la actividad económica local.
• Pierde población el territorio.
• Y disminuye la capacidad de generar empleo, fijar gente nueva y mantener servicios.

En una comunidad donde la leche es eje económico y social en muchas comarcas, la desaparición continuada de granjas familiares erosiona la estructura rural que mantiene vivo el país.

4. Un sector sometido la presión por todos los flancos

La caída de las explotaciones se inscribe en un contexto ya de por sí complejo. El Sindicato Labrador Gallego recuerda que el sector convive con una larga lista de amenazas simultáneas:

• Falta de relieve generacional, con jóvenes que no ven rentabilidad ni estabilidad.
• Costes crecientes (piensos, fertilizantes, energía).
• Burocracia e incertidumbre normativa, especialmente tras los nuevos decretos de ordenación y #nutrición de suelos.
• Competencia por la tierra, agravada por proyectos industriales (biogás, macrocelulosas, minería) y por el diseño actual de la PAC.
• Riesgos sanitarios permanentes, en un sector vulnerable a epidemias y restricciones.

La suma de estos factores compromete la viabilidad de las explotaciones más pequeñas, que son precisamente las que sostienen el tejido rural más disperso.

5. El que reclama el sector: precios justos y estabilidad

Las organizaciones agrarias insisten en que la tendencia no se revertirá si no se garantiza un precio mínimo que cubra costes, acompañado de políticas que:

• frenen la desaparición de las explotaciones familiares,
• impulsen el relieve generacional,
• reduzcan la burocracia,
• y den estabilidad a las ganaderías en un momento especialmente crítico.

En un territorio donde Galicia acerca el 42 % de la leche de España, el sector recuerda que el futuro del rural no se puede permitir seguir perdiendo granjas la este ritmo.

 

 

 

Artículos relacionados

ÚLTIMOS ARTÍCULOS