13.6 C
Galicia
lunes, abril 15, 2024

Según un nuevo informe del FIDA y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, las inversiones en los pequeños productores pobres generan beneficios considerables para el clima y el medio ambiente

Roma, 18 de agosto de 2023. Las inversiones conjuntas en la agricultura a pequeña escala en los países en desarrollo no solo aumentan la capacidad de la población vulnerable del medio rural para hacer frente a las crecientes perturbaciones económicas y climáticas, sino que estas también son sumamente beneficiosas para el medio ambiente y el clima al ayudar a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, recuperar las tierras degradadas y limitar la pérdida de biodiversidad según el nuevo informe conjunto publicado hoy por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM).

“La asociación del FIDA con el FMAM beneficia a 78 millones de personas en 100 países, ya que contribuye a mejorar sus medios de vida y aporta soluciones dirigidas a aumentar la resiliencia en el ámbito de los sistemas alimentarios, el clima y la naturaleza”, declaró Jyotsna Puri, Vicepresidenta Adjunta del Departamento de Estrategia y Conocimientos del FIDA.

“Juntas, nuestras organizaciones recaudan fondos para lograr un efecto catalizador en las comunidades rurales de todo el planeta y facilitar un efecto multiplicador en los sistemas e instituciones para los que resultan esenciales”, añadió la Vicepresidenta Adjunta del FIDA, el único organismo especializado de las Naciones Unidas e institución financiera internacional que se centra exclusivamente en la reducción de la pobreza y la mejora de la seguridad alimentaria en las zonas rurales de los países en desarrollo.

De acuerdo con el nuevo informe del FIDA y el FMAM, titulado “The IFAD-GEF Advantage III”, la asociación con el FMAM contribuye a reforzar la labor del FIDA encaminada a apoyar la gestión sostenible del agua y las tierras, la agricultura climáticamente inteligente, la agroecología, la conservación de la biodiversidad, la adaptación al clima y el fomento de la resiliencia.

Por ejemplo, gracias a un proyecto cofinanciado por ambas instituciones centrado en el desarrollo de la agricultura familiar, se restauraron 30 000 hectáreas de tierras degradadas en el Níger. Con esta iniciativa, se logró evitar la emisión de 5,25 millones de toneladas de CO2 y se recuperaron casi 190 000 hectáreas aplicando prácticas de regeneración natural gestionada por los agricultores, que ayudan a que los árboles vuelvan a crecer para así aumentar la vegetación leñosa.

En el informe se señala que la colaboración entre el FIDA y el FMAM también ha contribuido a promover la innovación en los países. En Camboya, las “donaciones destinadas a actividades de comprobación” redujeron los riesgos que comporta la adopción de procesos basados en tecnologías de energía renovable al respaldar la comprobación y validación por parte de los pequeños productores y las empresas medianas. Esta financiación fue complementada con otras donaciones para la puesta en marcha mediante la cofinanciación con empresas para establecer cadenas de suministro a escala local, impartir capacitación y brindar servicios posventa. Con ello se logró que casi 18 000 pequeños agricultores adoptaran distintas tecnologías de energía renovable, como secadores solares para elaborar alimentos, mecanismos portátiles de bombeo de agua alimentados con energía solar para regar cultivos, briquetas de carbón vegetal para dar calor a los polluelos recién nacidos, incubadoras solares para huevos de aves de corral y sistemas hidropónicos alimentados con energía solar para cultivar hortalizas utilizando menos agua.

La capacidad del FIDA de reunir distintas fuentes de financiación para el desarrollo abre nuevas posibilidades de afrontar apremiantes desafíos mundiales como la transformación de la producción, el transporte, el almacenamiento y el consumo de alimentos.

Junto con su organismo homólogo, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el FIDA codirige el nuevo Programa Integrado sobre los Sistemas Alimentos del FMAM, a través del cual se canalizarán unos 230 millones de dólares de los Estados Unidos en forma de donaciones ―que se complementarán con cofinanciación adicional― para apoyar a los países en la transformación de sus sistemas agroalimentarios a fin de que sean más sostenibles y lograr beneficios ambientales a escala mundial.

El valor de la actual cartera de operaciones en curso del FIDA y el FMAM asciende a casi 200 millones de dólares invertidos en 35 proyectos de alcance mundial centrados en la agricultura y el desarrollo rural en todas las regiones del mundo.

Los proyectos aprobados solo en 2022 y 2023 representan más de 64 millones de dólares concedidos por el FMAM en forma de donaciones, además de un volumen de cofinanciación considerable que supera los 347 millones de dólares. Asimismo hay 13 proyectos en 18 países que forman parte de la cartera de proyectos del FIDA y el FMAM que se encuentran en fase de diseño y cuyo valor asciende a 100 millones de dólares, y una cartera de posibles proyectos que se están considerando, por un importe de otros 100 millones de dólares.

Artículos relacionados

- Advertisement -spot_img

ÚLTIMOS ARTÍCULOS