- Grupo Lence invertirá 20 M€ hasta 2027 para duplicar su producción láctea, porque Galicia paga el litro de leche al precio más bajo de España.
Galicia paga menos por litro, y por eso Lence se lanza a invertir
Galicia lidera la producción láctea en España, pero también es la comunidad que menos paga a sus ganaderos por cada litro de leche. Un desequilibrio estructural que tensiona el futuro de cientos de explotaciones familiares. Grupo Lence, referente gallego con marcas como Leyma o Río de Galicia, ha decidido enfrentarlo no recortando, sino escalando: más producción, más eficiencia, más innovación y más compromiso rural.
La empresa invertirá más de 20 millones de euros hasta 2027 con el objetivo de duplicar su volumen y su facturación. Una apuesta valiente en un sector donde, históricamente, el valor se genera en Galicia pero se reparte fuera.
Resultados sólidos como palanca de expansión
En 2024, Lence cerró el ejercicio con una facturación de 284,8 millones de euros, un 9,5 % más que en 2023. El resultado operativo creció un 69 %, hasta los 22 millones de euros, gracias a mejoras en la eficiencia industrial y una gestión cada vez más centrada en producto de valor añadido.
La gama Optimilk aumentó su volumen de ventas un 58 %, y su versión profesional, Optimilk PRO, creció un 83,9 %. El grupo mantiene además un equilibrio entre producción para marcas blancas (54 %) y marcas propias (46 %).
Este músculo financiero permite ahora lanzar un nuevo plan de inversión con la vista puesta en 2027: más producción, pero también mejor remunerada y mejor distribuida.

Invertir porque el precio en origen es insostenible
Galicia representa casi el 40 % de toda la leche que se produce en España, pero el precio medio que se paga a los ganaderos gallegos por litro se mantiene por debajo de los 0,50 €, frente a los más de 0,60 € que se alcanzan en otras comunidades como Euskadi, Navarra o Cataluña.
“La rentabilidad del ganadero gallego está en juego”, advirtió Carmen Lence recientemente. El grupo responde a esa realidad con un movimiento estratégico: escala para ganar eficiencia, pero también para reforzar un modelo de cadena láctea gallega, con más valor en origen y mayor capacidad de negociación ante la gran distribución.
Activismo rural y tejido productivo
Grupo Lence no solo produce leche: sostiene territorio. Colabora de forma directa con más de 350 explotaciones familiares, muchas de ellas vinculadas a la empresa desde hace más de cuatro décadas. Esa fidelidad es mutua: las granjas encuentran en Lence un comprador estable, y Lence encuentra en ellas una red de suministro con identidad.
Además, impulsa iniciativas como Ganaderas con Actitud Río, el evento “Activistas por un futuro rural” o un programa de becas de FP agraria en colaboración con la EFA Fonteboa. Porque sin juventud en el campo, no hay futuro para la leche.
Lugo como epicentro de innovación rural
Las plantas de O Ceao (Lugo) y Arteixo concentran buena parte de la producción y modernización del grupo. En una reciente visita institucional, el alcalde de Lugo, Miguel Fernández, subrayó que Lence “representa un modelo industrial alineado con la Galicia que queremos: sostenible, competitiva y con raíces”.
El grupo participa además en el programa “Lugo Transforma”, impulsado para atraer inversión y empleo al entorno rural.
Una transformación que afecta a todo el sector
La estrategia de Lence no es solo empresarial, es sectorial. Si logra duplicar su capacidad y consolidar una cadena láctea justa, podría servir de modelo para otras industrias gallegas. En un ecosistema donde la atomización del productor, la presión de las grandes superficies y los costes de insumos aprietan sin tregua, el enfoque de Lence marca un camino: repartir mejor el valor, desde el origen.
Crecer para cambiar las reglas
Grupo Lence no invierte a pesar de los bajos precios, sino porque el sistema actual ya no sirve. Su plan para duplicar producción y facturación es un mensaje claro: la leche gallega no puede seguir siendo la más barata de España.
Si el modelo triunfa, lo hará no solo con litros y euros, sino con ganaderos dignificados, pueblos vivos y territorio cuidado. Porque a veces, crecer es la única forma de resistir.


