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ABRITA S.C.
una apuesta por el leasing

mayo 22, 2019
Abrita SC, de Portomarín (Lugo) es una explotación familiar que se enfrentó en 2005 a la renovación de toda su cabaña cuando los animales que tenían tuvieron que ser sacrificados por un caso de infección. En aquel momento viajaron a Francia a adquirir las vacas que necesitaban. Pero desde hace siete años combinan en su explotación la recría de las terneras que nacen con la adquisición de vacas mediante la fórmula de leasing o alquiler con compra. Entrevistamos a uno de los socios, Manuel Rodríguez, para conocer qué le aporta esta modalidad y cómo ha sido hasta ahora su trabajo con ella

¿Cómo llegaron a conocer esta fórmula?

Vi en la prensa un reportaje sobre la posibilidad de adquirir vacas mediante leasing, hará unos siete años. Era un momento en que necesitábamos animales porque los precios de la leche estaban bastante bien y queríamos producir más; pero en aquel momento no teníamos la liquidez suficiente y tampoco queríamos meternos en créditos bancarios. Lo que hicimos fue contactar con Cipsa y nos hicimos con un lote de 25 vacas. En esa primera adquisición no llegamos a ver ni seleccionar las vacas. Les explicamos las características de los animales que necesitábamos y nos los trajeron. La mitad ya habían tenido un parto y las otras eran novillas. Debo decir que cinco de esas 25 no me gustaron, no eran lo que esperaba. Pues llamé y al cabo de 15 días me las cambiaron sin ningún tipo de coste.

¿Qué ventajas ofrece este modelo?

Una de las grandes ventajas está en el nivel fiscal: con los créditos solo te desgravan por los intereses mientras que con el leasing la desgravación es del 100% del total. Al hacer la declaración de Hacienda se nota mucho ese ahorro, esa desgravación del 100%.

El proceso es simple. Cipsa compra las vacas y o bien nos las ofrece o bien se las pedimos. Cuando están elegidos los animales, se establece un contrato de leasing a través de una entidad de crédito.
Después las vacas llegan a la granja y desde ese momento empezamos el proceso de pago, que durará tres años. Al acabar, la vaca es de nuestra propiedad. Y la hemos pagado con la leche que produjo en ese tiempo y con su venta para carne cuando ha dejado de producir.

¿Por qué el leasing y no la recría?

La recría es algo muy especial y que depende totalmente de las características y recursos de cada explotación. Si tienes mucho terreno y puedes producir suficiente forraje para mantener a una novilla desde que nace hasta el primer parto (unos 24 meses), es una buena opción. Porque el coste de alimentación en ese período será menor que el del leasing. Pero si el forraje solo te da para las vacas de ordeño y tienes que estar comprando fuera, la recría es poco viable. Aparte de que necesitas unas buenas instalaciones para albergar a la recría y mantenerlas en buenas condiciones también ocupa tiempo de trabajo.

Valga el ejemplo de esta parroquia. Aquí tenemos mucho terreno en el monte comunal, terreno que podría aprovecharse para producir hierba y maíz. El problema es que menos de la mitad de los dueños del monte vivimos aquí. La mayoría viven lejos de la parroquia y prefieren que se dé un uso forestal al terreno, especialmente con eucaliptos. Llevamos años pleiteando y sin solución a la vista, de forma que nos vemos privados de ese recurso para alimentar a nuestros animales.

Por otro lado, la recría siempre tiene un alto nivel de incertidumbre: no sabes qué resultado te van a dar las terneras.
En muchos casos se recría todo lo que nace y puede haber bajas con 9 meses, pezones obstruidos o malos índices genéticos; y todo ello se detecta cuando ya has invertido tiempo y dinero en criar esas terneras.

Con el leasing sabes lo que estás comprando y los niveles que pueden alcanzar las vacas. Obviamente existe el riesgo de que se rompan una pata o contraigan una infección, pero para eso están los seguros agrarios.

José Manuel Rodíguez u sus hijos Manuel y Rubén

¿Cambia esta fórmula sus métodos de gestión?

Con la fórmula del leasing hemos dejado de comprar vacas mediante créditos o pagos al contado y tampoco asistimos a subastas de ganado. Las vacas que necesitamos y que no nos da nuestra recría las incorporamos mediante alquiler y compra a Cipsa que, para nuestra granja, las trae de explotaciones alemanas. Siempre pedimos ejemplares próximos al primer parto o que ya hayan tenido un parto y estén en plena producción. En el segundo caso, durante el traslado desde Alemania hacen paradas en puntos homologados para el ordeño.

El pago se realiza en tres años. Es verdad que, por causa de los intereses, la vaca saldría entre 100 y 120 euros más barata si se pagase al contado. Pero necesitas tener el dinero del importe íntegro de la vaca en el momento. Además, en caso de que decidas vender la vaca que está bajo leasing por la razón que sea, puedes abonar lo que te falta por pagar con el dinero de la venta. O puedes pedir que te cambien la vaca y seguir pagando hasta completar el proceso. Es lógico pensar que si te deshaces de la vaca es porque ya no es rentable. Y de hecho es así y ningún ganadero la va a querer, por lo que acaba en el matadero.

Sin embargo, en nuestra explotación, cuando hemos tenido que deshacernos de algún animal de los de leasing, hemos obtenido un precio bastante bueno por su venta. Y es que si la vendemos es porque ha dejado de preñar. Y al ser animales de gran tamaño y fortaleza siguen comiendo exactamente la misma ración, pero transformando en carne y grasa lo que antes transformaban en leche. Eso es algo que mataderos y carnicerías pagan bastante bien. Por poner un ejemplo, nosotros vendimos una frisona para carne por 1.350 euros.

Tampoco nos planteamos ir nosotros directamente a Alemania y proponerles a los ganaderos de allí la compra mediante leasing. Ni conocemos el idioma, ni la burocracia ni la situación del mercado. Y tampoco tenemos un banco que haga de puente entre el proveedor y nosotros. Todos esos trámites los hace Cipsa y hasta ahora con un gran resultado.

¿Qué tipo de animales buscan con el leasing?

Nosotros hemos ido a visitar granjas en Francia y Alemania y nos decantamos por traer vacas de explotaciones alemanas.
Porque nos ofrecen más garantías en cuanto a sanidad y genética. Sobre todo, en sanidad. En Francia y también en Holanda hay bastante problema de esporas y de enfermedad respiratoria bovina.

Hemos probado vacas de diferentes países y los mejores resultados en producción y sanidad son de ejemplares alemanes. También hay que decir que los animales de recría en Alemania entran y salen del establo, algo que no se hace en otros países. Por eso, cuando llegan a nuestra granja, ya están acostumbradas a andar sobre cemento y no se les presentan problemas de patas.

También hay que decir que cada vaca que llega por leasing trae su correspondiente libro genealógico y los certificados sanitarios. Además, esos certificados se pueden contrastar y comprobar que todo está en orden.

Lo que buscamos en las vacas que adquirimos por leasing es fortaleza de patas, longevidad y especialmente alta producción.

El año pasado trajimos 17 ejemplares de primer parto que nos dieron más de 12.500 litros cada una. Y ahora que están con la segunda lactación, la mayoría están dando 60 litros diarios. Tanto es así que tenían una media de 83 puntos de índice de calificación morfológica.

¿Las vacas adquiridas por leasing se adaptan bien a la explotación?

Aunque vienen de muy lejos, las vacas no suelen tener ningún problema de adaptación. Si el manejo y las instalaciones son las adecuadas, las vacas no notan la diferencia respecto de su hábitat de origen. Los animales que traemos son de gran tamaño, pero aquí cuentan con unas naves suficientemente grandes como para estar a gusto. No obstante, Cipsa nos recomienda diferentes productos para reducirles el estrés en los primeros días, aunque rara vez los usamos. Tampoco el clima distinto les supone un problema.
Podemos afirmar que no hemos tenido ninguna baja por falta de adaptación. Obviamente, si se meten en instalaciones pequeñas, mal organizadas y sucias, las vacas sufrirán y será muy difícil que lleguen a los tres partos.

Otra ventaja es que no suponen un compromiso inquebrantable. Es decir, si a la mitad del leasing ves que esa vaca no va a dar lo que necesitas o que ya no puedes mantenerla, la vendes y te olvidas de ella, no pierdes nada. Y además amortizas la leche que te produjo mientras estuvo en tu granja. No pierdes nada.

Hay quien rechaza la importación de ganado porque consideran que la cabaña gallega está al nivel genético y sanitario de cualquiera y porque se ha avanzado mucho en el manejo de la recría. ¿Qué opina usted?

Repito lo que dije antes. Si tienes una buena base territorial, instalaciones adecuadas y suficientes recursos, la recría es una opción ideal. Pero hay que hacerla bien, que sea efectiva y dé resultados. Si no es así, mejor ir a las garantías de los animales que ofrece el leasing.

En el sector lácteo alemán se trabaja con mucha base territorial por lo que la recría es muy abundante y las subastas se celebran con mucha frecuencia, con hasta 500 animales en puja. Sin embargo, nosotros adquirimos directamente de granjas, nunca hemos ido a una subasta alemana. En Galicia las subastas son aún de muy poca dimensión, con pocos animales y muy espaciadas. Eso también es en parte porque sigue habiendo poca recría.

¿Y si le pasa algo a la vaca antes de que finalice el leasing?

Al contratar el leasing se contrata también un seguro ligado al seguro agrario de la explotación. Y también se puede hacer un contraseguro para esos animales de forma que se cubra cualquier contingencia. Eso no es problema.

Se entiende que los precios son un aliciente…

Los precios, como en cualquier sector, están en función de lo que quieras comprar. Nosotros hemos traído animales de 2.500 euros, pero también los hay de 2.000 o de 1.800. Las mejores vacas son más caras, eso es así. Como los coches: un Ferrari siempre será más caro que un Hyundai. En todo caso, 2.500 euros más intereses, a pagar en tres años y con una desgravación del 100% es, a nuestro juicio, una buena fórmula. Las vacas tienen unas aptitudes y el deber del ganadero es aprovecharlas de la mejor manera posible para que la inversión acabe siendo rentable.

Es que lo del precio es relativo. No es lo mismo comprar por 2.500 euros una vaca que te da 40 litros que comprar por 2.000 una que te de 28 litros.
Amortizas mucho antes la primera. Y hay que tener en cuenta que comen lo mismo y que la de 40 litros suele mantener ese nivel durante toda la lactación mientras que la de 28 ya empieza a bajar a partir del cuarto mes.

El único inconveniente que le veo al leasing es el pago de intereses. Pero esos intereses son el precio por la comodidad de pagar a plazos. Quien tenga la liquidez suficiente para comprar al contado no necesita el leasing, está claro. Pero aun teniendo el dinero, el leasing sería una opción igual de buena, creo yo.




LA EXPLOTACIÓN

Abrita SC es una explotación de carácter familiar. Está situada en el ayuntamiento de Portomarín, provincia de Lugo, en la parroquia de Vilaxuste y lugar de A Eirexe. Los padres, José Manuel Rodríguez Varela y María Josefa Rodríguez Vázquez y los hijos Manuel y Rubén son los titulares. Aunque la familia siempre tuvo vacas, la actual SC se creó en 2005 con la incorporación de Manuel, que hizo el curso de capacitación en la escuela de Monforte de Lemos.

Pajar de Abrita SC

Actualmente tienen una cabaña de 190 vacas en ordeño, 25 secas y 170 en recría. El objetivo inmediato es alcanzar las 250 vacas en ordeño y por eso tienen tantos ejemplares en recría.

A día de hoy disponen de una sala de ordeño Boumatic con 22 puntos, de forma que la recogida les ocupa unas dos horas y media en cada uno de los dos turnos, que realizan a las siete de la mañana y a las seis y media de la tarde. Dado que su idea es ampliar la cabaña y la producción, ya han solicitado un plan de mejora que contempla la adquisición de cuatro robots de ordeño. En ese sentido, Manuel puntualiza que las salas serían igual de efectivas que los robots si estuviesen funcionando las 24 horas mediante turnos de trabajo porque son máquinas de alto rendimiento.

La producción anual de Abrita SC es de dos millones de litros. Siendo la media de 11.500 litros por lactación de cada animal y la media diaria de 34,5 litros.
Los niveles de sólidos arrojan un 3,75. La leche se la venden a Leite Río con un contrato anual de precio base en 0,31 € al que hay que añadir la prima por calidades y el IVA.

La explotación cuenta con tres naves principales y dos secundarias. Dos de las principales se utilizan para las vacas en producción y la restante para las vacas secas, que están en cama caliente de paja. En esa tercera nave de cama caliente están también las vacas productoras con alguna enfermedad y las novillas recién paridas. Las naves secundarias son los antiguos establos del origen de la explotación y acogen a los ejemplares de recría. Y tienen un espacio vallado al aire libre en el que guardan las novillas de entre 12 y 15 meses, próximas a la inseminación. En total tienen 162 cubículos y 300 plazas en las cornadizas.

Para las camas de las vacas de ordeño usan alternativamente arena y un compuesto de serrín y carbonato. A medio plazo tienen pensado suprimir la arena porque podría dañar los futuros robots y, sobre todo, porque empobrece el suelo de los prados al ir mezclada en el purín. En cuanto a los animales que están en cama caliente, se les añade paja a diario y se les cambia una vez por semana.

Las naves de los animales en ordeño tienen aberturas para la ventilación y cuatro ventiladores que se utilizan en verano. La otra nave está casi al descubierto ya que solo tiene techo y una pared lateral y otra al fondo.

El control lechero lo realiza Africor-Lugo con recogidas mensuales alternas, es decir, un mes por la tarde y otro por la mañana. Manuel nos explica que el ordeño de la mañana es mucho más productivo ya que la tranquilidad de la noche hace que las vacas den más leche. De hecho, en la hora de mediodía que dura la entrevista han llegado hasta cinco personas diferentes a la explotación, cada una en su vehículo, con el consiguiente ruido.

Las terneras se destetan entre 50 y 60 días desde que nacen y se inseminan a los trece meses de edad, aunque estas cifras varían según el tamaño de las novillas. El primer parto lo tienen entre 23 y 25 meses y la cabaña alcanza una media de 3,3 lactaciones por animal.

En cuanto al semen, utilizan a partes iguales el genómico y el probado con hijas. Y un 25% es sexado mientras que el otro 75% es convencional. El sexado se utiliza en las novillas. La media de inseminaciones por preñez se sitúa en 3. Desde que las vacas se secan se dejan pasar 50 días hasta volver a inseminarlas. Tanto en las vacas que adquieren por leasing como en la recría y en las inseminaciones apuestan por los parámetros de dureza de patas, longevidad de los animales y especialmente por la alta producción.

Obviamente, en Abrita SC vigilan mucho la ración de las vacas, que les suministran mediante carro vertical autopropulsado.
Los animales en ordeño comen 14,5 kilos de silo de hierba, 12 kilos de concentrado y 20,5 kilos de silo de maíz. De esa ración que comen las vacas de ordeño y se mezcla en el carro, se reserva una parte para la ración de las vacas secas y de las novillas preñadas. Así, las secas comen diariamente 8 kilos de lo que sobra de las de producción, 4 kilos de hierba seca, 4 kilos de silo de maíz y 10 kilos de silo de hierba. En cuanto a las novillas, su alimentación se compone de 3 kilos de hierba seca, 3 de concentrados correctores, 4 de silo de maíz y 5 de silo de hierba.

La granja dispone de 4 fosas para el purín en las que se almacenan tres millones de litros, si bien ya contemplan crear alguna más o ampliar las existentes para alcanzar los 4 millones puesto que será la capacidad necesaria de cara al plan de mejora que han solicitado.

Abrita SC trabaja una superficie de 130 hectáreas de las que 65 son propias y 65 arrendadas. De ellas cultivan maíz en 50 -20 de las cuales se combinan también con hierba- y en el resto hierba.
Para el laboreo de las fincas y otros trabajos agrícolas utilizan la maquinaria y los servicios de la CUMA a la que pertenecen, que es también la que les sirve el carro mezclador.

En esta explotación trabajan los cuatro miembros de la SC y dos trabajadores contratados.
Todos tienen un día libre a la semana y, como es habitual en las explotaciones, se organizan de forma que se puedan tomar horas o días libres cuando sea necesario.




Más de 25 años lleva funcionando en España el servicio de Leasing (alquiler con derecho a compra) para incorporar vacas a nuestras granjas. Joaquín Diego, de Cipsa Pecuaria, nos explica las claves de este modelo de adquisición de animales que, en principio, presenta ventajas fiscales, facilidades de pago, selección de aquellos animales que realmente necesitamos y posibilidad de cambiar los ejemplares que no nos convenzan. Lo principal es que se puede adquirir una vaca ya criada, sin necesidad de contraer un crédito y recibiendo el animal en pocos días. Una modalidad que puede ser muy útil para aquellas explotaciones que, por cuestiones genéticas, por falta de terrenos o por política de costes no pueden dedicar instalaciones ni recursos suficientes a la recría

Lee la entrevista a Joaquín Diego, Director-Gerente de Cipsa Pecuaria

 


 

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